martes, 4 de noviembre de 2008

Padre Pio

San Pio de Pietrelcina, franciscano capuchino1887-1968

Fiesta 23 de Septiembre

Modelo de sacerdote. Ofreció su vida a Dios como víctima por la conversión de los pecadores. Atrajo a multitudes para Cristo.

"Solo quiero ser un fraile que reza..."

"Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración... La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón..."

CRONOLOGÍA DEL P. PÍO

1887- 25 mayo: Nace en Pietrelcina, Italia.

1903 - 6 enero: Edad 15 años. Entra al noviciado franciscano OFM cap en Morcone.

1904 - 22 enero: Profesa como franciscano.

1910 - 10 agosto: Ordenación sacerdotal en Benevento.

1918- 20 septiembre:Recibe las estigmas, (llagas de Jesucristo).

1923 - 1933 Le fue prohibido celebrar misa en público y comunicación con sus hijos espirituales; víctima de calumnias.

1947 Comienzan los grupos de oración del Padre Pío.

1956 - 5 mayo: Inauguración de la Casa Sollievo della Sofferenza (alivio del sufrimiento) .

1968 - 23 septiembre:Fallece en San Giovanni Rotondo.

1998 - 21 de diciembre: Reconocimiento de milagro.

1999 - 2 de mayo: Beatificación.

2001 - 20 de diciembre: Reconocimiento de 2º milagro.

2002 - 16 junio: Canonización en el Vaticano .

Biografía breve

El Padre Pío es uno de los más grandes místicos de nuestro tiempo. Nos enseñó el amor radical al corazón de Jesús y a su Iglesia. Su vida era oración, sacrificio, pobreza.
Sacerdote capuchino. Celebró su primera misa el 10 de Agosto de 1910. Ocho años más tarde, el 20 de Septiembre de 1918, aparecieron visiblemente las llagas de Nuestro Señor en sus manos, pies y costado izquierdo del pecho, haciendo del P. Pío el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia (San Francisco Asís no era sacerdote).


Fue heróico en su apostolado sacerdotal, que duró 58 años. Grandes multitudes, de todas las nacionalidades, pasaron por su confesionario. Las conversiones fueron innumerables. Diariamente recibía centenares de cartas de fieles, que pedían su consejo iluminado y su dirección espiritual, la cual ha siempre significado un retorno a la serenidad, a la paz espiritual y al coloquio con Dios.

Famoso confesor. El Padre Pío pasaba hasta 16 horas diarias en el confesionario. Algunos debían esperar dos semanas para lograr confesarse con él, porque el Señor les hacía ver por medio de este sencillo sacerdote la verdad del evangelio. Su vida se centraba en torno a la Eucaristía. Sus misas conmovían a los fieles por su profunda devoción. Amante de la Santísima Virgen.

Toda su vida no ha sido otra cosa que una contínua oración y penitencia, lo cual no impedía que sembrase a su alrededor felicidad y gran alegría entre aquellos que escuchaban sus palabras, que eran llenas de sabiduría o de un extraordinario sentido del humor. A través de sus cartas, al Confesor se le descubren insospechables y tremendos sufrimientos espirituales y físicos, seguidos de una dicha inefable derivada de su íntima y contínua unión con Dios.

Llegaban a verle multitud de peregrinos de todo el mundo y además recibía numerosas cartas pidiendo oración y consejo.

El Papa Juan Pablo II, en 1947, cuando era un sacerdote recién ordenado fue a visitar al Padre Pío y quedó profundamente impresionado por su santidad. Ya siendo Papa visitó su tumba.

Dones extraordinarios: Discernimiento extraordinario: la capacidad de leer los corazones y las conciencias.Profecía: Pudo anunciar eventos del futuro.Curación: curas milagrosas por el poder de la oración.Bilocación: estar en dos lugares al mismo tiempo.Perfume: la sangre de sus estigmas tenían fragancia de flores.Estigmas: Recibió los estigmas el 20 de septiembre, 1918 y los llevó hasta su muerte 50 años después (23 de septiembre, 1968). Los médicos que observaron los estigmas del Padre Pío no pudieron hacer cicatrizar sus llagas ni dar explicación de ellas. Calcularon que perdía una copa de sangre diaria, pero sus llagas nunca se infectaron. El Padre Pío decía que eran un regalo de Dios y una oportunidad para luchar por ser más y más como Jesucristo Crucificado.

Muerte. El Señor lo llamó a recibir el premio celestial el 23 de Septiembre de 1968. Tenía 81 años. Durante 4 días su cuerpo fue expuesto ante millares de personas que formaban una enorme columna que no conoció interrupción hasta el momento del funeral, al cual asistieron mas de cien mil personas.

Millones visitan su tumba en la Cripta del Santuario de Ntra. Sra. de las Gracias en San Giovani Rotondo. El número de peregrinos continúa aumentando.
Los preliminares de su Causa se iniciaron en Noviembre de 1969. Fue declarado venerable el 18 de Diciembre de 1997.Beatificado el 2 de mayo de 1999. Tan grande fue la multitud en la misa de beatificación que desbordaron la Plaza de San Pedro y toda la Avenida de la Conciliación hasta el río Tiber sin ser estos lugares suficiente. Millones además lo contemplaron por la televisión en el mundo entero. Canonizado el 16 de junio de 2002.


Su beatificación y su canonización fueron las de mayor asistencia en la historia. La plaza de San Pedro y sus alrededores no pudieron contener las multitudes.


El Padre Pío es un poderoso intercesor. Los milagros se siguen multiplicando.
El santuario del Padre Pío en San Giovanni Rotondo recibe mas peregrinos cada año que el de Lourdes. Es el segundo santuario mas visitado, después del Tepeyac (Virgen de Guadalupe).

jueves, 30 de octubre de 2008

Teresa Neumann

Konnersreuth, 1898 - 1962) Debe su fama a que desde 1928 experimentó en visiones los sufrimientos de Cristo, y mostraba los estigmas de la pasión en su cuerpo. Era hija de padres campesinos, de profundas convicciones cristianas. Terminados sus años de educación básica, a partir de 1912, tuvo que trabajar como empleada en la granja de un vecino.

A lo lejos sonaban sordos cañonazos. Una guerra mordía sobre la campiña extranjera. Los americanos se agrupaban alrededor del lecho sencillo y limpio. Atardecía... Los gallos desgranaban sus roncos cacareos despidiéndose del día. La mujer de 47 años yacía en el catre. Sus ojos hundidos con enormes ojeras. Una mirada de obsesivo misticismo en ellos. -Yo no creo en nada de esto... aquí hay truco. Era un cabo americano pequeño y rubio. No terminaba la frase cuando la mujer daba un nuevo alarido. La sangre brotaba en espesas gotas de su frente. En una línea de puntos rojos. Se abrían heridas en la piel ante los ojos de todos. -No... que me lleven a... - el cabo no sabía qué decir. Estaba más pálido que la mujer. De allí en adelante, durante el resto de la noche, al fragor de los lejanos cañonazos comenzaba uno de los mayores misterios del mundo sobrenatural... el misterio conocido como "Estígmata". La campesina se llamaba Teresa Neumann. Cada jueves por la noche daba ante sus vecinos una exhibición de Estígmata como la que presenciaban los azorados marinos americanos. La villa bavara de Konnersreuth era el lugar en que se revivía la Pasión de Cristo cada semana. Era la primera vez que extranjeros veían el milagro. -Miren... está cayendo en trance susurró uno de ellos. Todos guardaban silencio. De repente alguien comenzó a rezar en voz alta. Muy pronto todos los soldados, hombres que habían peleado y asesinado en nombre de la guerra, rezaban juntos. Una especie de vacío místico en medio de la violencia y la maldad. La sangre fluía de nuevas heridas que se abrían. La piel sencillamente se rajaba. El líquido rojo y espeso brotaba a raudales. Las manos, los pies, el costado; la frente... toda ella era un mar de sangre denso, opaco y continuo. -No llega a mañana por la mañana con ese desangramiento- comentó un médico militar. Todos estuvieron de acuerdo. Ya era noche cerrada. Sus gritos aumentaron. Teresa se revolvía sobre el lecho empapado en la sangre. A cada nuevo grito la sangre fluía con mayor fuerza. Calladas y silenciosas campesinas se ocupaban de limpiar la preciosa sangre a cada cierto tiempo. Para eso colocaban trapos inmaculadamente limpios en contacto con las sabanas. Cuando los trapos se impregnaban del rojo líquido los quitaban guardándolos como si fueran tesoros. -Cada casa en este lugar guarda uno de los trapos ensangrentados como objeto de veneración - explicó el capellán que marchaba con los marinos. Un nuevo aullido de la mujer interrumpió su respuesta. Dos campesinas se acercaron a Teresa consolándola. Las lágrimas se confundían con los hilos de sangre que descendían por sus mejillas hundidas y pálidas como la cera.


No hay respuesta oficial de la iglesia... es... Estígmata- contestaba una mujer. Amanecía... Los soldados, como en estado de trance hipnótico habían pasado la noche contemplando el milagro. Muchos de ellos habían hecho apuestas entre ellos. -No llega a las tres de la madrugada... -No llega a las cinco... Todos los que apostaron sobre esto perdieron su dinero. Con las primeras luces del amanecer Teresa Neumann volvió a ser una mujer normal. Una pobre y harapienta campesina como cualquiera de las que se ven a diario por los campos de Europa. Con los primeros rayos del sol las heridas desaparecieron. Esa es la palabra correcta... desaparecieron. Allí en donde segundos antes había sangre, carne abierta y palpitante sólo quedaba la piel limpia y blanca. La mujer abrió los ojos... sonrió débilmente y elevó la mano haciendo la señal de la cruz sobre los presentes. Todos los soldados, sin excepción, cayeron de rodillas ante lo incomprensible. Incluso las sábanas estaban blancas, completamente limpias. Ni un rastro, ni una gota de sangre en parte alguna. Terminaba el fenómeno de Estígmata. Los soldados americanos eran los primeros en ver el extraño fenómeno. Sin embargo, Teresa Neumann había estado sufriendo del mismo por muchos años... veinte para ser exactos. ¿Cómo era posible semejante afluencia de sangre? ¿Cómo se podía disipar el líquido? ¿Cómo podía perder tan enormes cantidades de sangre sin morir? No hay respuesta médica... no la habrá jamás. Un soldado americano era escéptico. Mientras que Maria estaba en pleno apogeo de su estigmatización se acercó al lecho. Tomando un frasquito recogió directamente las gruesas gotas que escapaban de su frente. Dos días m s tarde tenía la respuesta del laboratorio. Sangre humana. No había dudas. No podía haberlas. Teresa Neumann tiene una historia interesantísima. Nacida en la misma villa en la que vivió toda su vida en la frontera con Checoslovaquia. Jamás salió de allí. Durante la Primera Guerra Mundial, mientras que se encontraba ayudando a varios campesinos amigos en la recogida de la cosecha sufrió una grave y dolorosa lesión en la espina dorsal. Los médicos fueron capaces de aliviar el dolor... pero no de sanarla.


De esta forma Teresa se convirtió en una especie de vegetal humano. Prendida a su silla de ruedas por el resto de la existencia. De allí en adelante su salud comenzó a deteriorarse. No había causa aparente para esta caída física. Sin embargo, las enfermedades hacían presa en Teresa una tras la otra. La parte izquierda del cuerpo se le paralizó. Las piernas perdieron la sensibilidad y el movimiento. Los ojos perdieron la visión. Parálisis, convulsiones, vómitos y ataques espasmódicos constituían la vida de la pobre mujer. Fue entonces que Teresa Neumann decidió rezarle a Santa Teresa de Ávila a fin de que le devolviera la vista.Santa Teresa de Avila vivió en España de 1515 a 1582. Desde muy pequeña sufrió (al igual que Teresa Neumann, de una serie de enfermedades que la mantenían al borde de la tumba) Sin embargo, la futura Santa, contra la voluntad de sus padres ingresó en un convento llamado de la Encarnación y situado en la ciudad de Ávila. Tenía la niña 12 años cuando entró en el convento. Durante los 18 años que sirvió a las órdenes de Dios tras de las impenetrables paredes de su monasterio tuvo varias visiones místicas y religiosas.El Convento de la Encarnación tenía fama en España por la extremada austeridad de su vida. Teresa de Ávila superó esta austeridad. Su vida se convirtió en una simple comunión con Dios. A su muerte dejó una estela de milagros que pronto hicieron que la iglesia Católica la canonizara. La beatificación fu‚ otorgada a Teresa de Ávila el mismo día en que Teresa Neumann rezó por sus ojos. Poco días después la pobre campesina recobraba la vista de un instante al otro. Claro está que atribuyó el milagro a Santa Teresa de Ávila. Dos años más tarde, cuando Santa Teresa alcanzó la canonización Teresa Neumann le rezó nuevamente pidiéndole que le devolviera el uso de sus piernas.
Una semana después la campesina caminaba perfectamente. El resto de sus achaques físicos desaparecieron por igual. Al año siguiente tuvo su primera Estígmata. Se trataba de una copia exacta de las heridas que afligieron a Jesús en la Cruz, Preguntada al respecto ella contestó "La visión de Cristo y su agonía es tan inenarrable que ya no puedo ser como los otros mortales. Me dedicaré a sufrir por él... por lo que sufrió por nosotros" Anuncio Teresa Neumann. Entre sus promesas especificó que "No probaría más alimento sólido en su vida. Su cuerpo material debía mantenerse con cucharadas de agua solamente" Los médicos la previnieron de que era imposible mantener el cuerpo y el alma juntos con semejante dieta. Pero ella aseguró que "Dios la mantendría viva"... y así sucedió. En septiembre de 1927 aumentó aún más la austeridad de su vida. Se negó a tomar las cucharadas de agua. Todo su alimento consistía en la hostia y el vino que tomaba en la consagración una vez a la semana. De allí en adelante, exactamente cada siete días aparecía la Estígmata en Teresa Neumann.
Lo que los soldados americanos habían contemplado era la historia de una manifestación sobrenatural conocida por estigmatización y que tiene 700 años de antigüedad. Las heridas de la estigmatización son semejantes a las de Cristo en la Cruz. La sangre que mana por estas heridas es incorruptible. Puede guardarse en cualquier contenido sin que se eche a perder. En muchos casos (no el de Teresa Neumann) la sangre va acompañada de un delicioso y fuerte perfume conocido como "Pasión por Cristo" Allá por la Edad Media la estigmatización era considerada por la iglesia Católica como algo más cerca del Diablo que de Dios. Cada caso en particular era estudiado. Y generalmente los Inquisidores encontraban "la presencia del Diablo en las personas estigmatizadas" las cuales casi siempre eran mujeres.



El primer caso de Estígmata se remonta al año 1224 y correspondió a San Francisco de Asís. Su visión angelical de un Serafín (Angel con seis pares de alas o grado superior en el orden angélico) hizo que inmediatamente comenzara a sangrar por las heridas del Señor. Desde el caso de San Francisco de Asís hasta el día de hoy más de 300 casos de Estígmata han sido reportados. Dos de ellos tuvieron especial significación para la ciencia.


El de Louise Lateau de Bélgica y Marie Luie Jahenny de Francia. Louise desplegó sus primeras heridas mientras que andaba por la edad de 20 años. El Doctor Geral Molloy quedó asombrado cuando le trajeron a una débil jovencita que sangraba profusamente de sus manos. Una vez examinada el doctor especificó que "no había heridas en las palmas de sus manos. Sin embargo, la piel se veía del color de una herida fresca, tenía la forma de una herida fresca y sangraba como una herida fresca... solo que la sangre surgía por los poros" Los sangramientos continuaron a intervalos regulares. Esto dio como resultado que enorme cantidad de peregrinos, curiosos y todo tipo de personas viajaran desde remotos lugares para ver a la "niña que sangra como Cristo" Un especialista internacional, el doctor Bois Warloment de la Academia Belga de Medicina decidió hacer una prueba final. Mandó a elaborar una especie de mano artificial de cristal que se ajustara perfectamente al de la muchacha. La mano le fué colocada dejando solo el espacio suficiente para que el aire circulara en ella. Poco después la mano de cristal desbordaba sangre por todas partes.

Toda ella era un mar de sangre cuando los padres alarmados llamaron al doctor Lecher. Este se apresuró a asistir junto a la enferma. Traía una cámara fotográfica y dejó constancia de lo sucedido para sus archivos. Después invirtió el proceso haciendo que la chica volviera a la normalidad. De aquella forma científica quedaba demostrado por primera vez, y con pruebas irrefutables que la estigmatización podía ser causada perfectamente por factores mentales e hipnóticos. Sin embargo, cuando los miembros del Colegio Médico Nacional de Alemania se enteraron de lo sucedido se apresuraron a protestar de los métodos empleados por el doctor Lecher. Tan alto y fuerte fue el escándalo que el profesor Lecher se vio obligado a dar marcha atrás. "Lo sucedido en Elizabeth claramente conlleva todos los signos de la llamada estigmatización. Yo simplemente fui el vehículo hipnótico para que estos signos progresaran hacia su estado físico" dijo el médico. Claramente establecía que "los síntomas estaban allí" Pero a los efectos de los detractores la Estigmata había sido producida artificialmente mediante el control hipnótico. Como para corroborar los experimentos de Lecher con Elizabeth, por aquellos días la iglesia Católica hizo la canonización de una conocida estigmatizada que había muerto hacía unos años.


Se trataba de Santa Gemma Galgani (1870 - 1903) Lo principal en este caso es que la "iglesia no hizo la menor alusión a los fenómenos de la Estígmata mientras que explicaba los fenómenos que habían hecho posible la canonización ¿Refutación Eclesiástica de la Estigmata? Sería muy aventurado decirlo. Sin embargo, pudiéramos decir que la actitud de la iglesia era de "espera y observación. Teresa Neumann, la más conocida de las estigmatizadas continuó viviendo a pesar de sus enormes pérdidas de sangre cada semana hasta la avanzada edad de 88 años. Uno de los grandes misterios de Neumann era su supervivencia con aquella terrible pérdida de sangre y su negativa a ingerir alimentos. "Si algún milagro existe en la Estígmata está en el hecho de que esta debía haber muerto en quince días" aseguraron los médicos allegados al caso. Según pasaban los años, se le hacía más difícil a Teresa Neumann el mantener sus rasgos de Estígmata, Ya al final de su vida, sus admiradores se quedaron en muchas ocasiones con los deseos de verla sangrar. El padre Herbert Thurston (católico) escribió un libro sobre la Estígmata. En el mismo se basaba en varios experimentos científicos para achacar lo sucedido a "causas psíquicas" Y como ejemplo clásico colocaba el hecho de que la Neumann al fallarle el control mental con lo avanzado de la edad, perdió en parte la Estígmata. Pero allí queda el doble milagro de su visión recuperada y de su parálisis desaparecida. Doble milagro que fue comprobado y recopilado por un grupo de seleccionados médicos y científicos. ¿Es la Estígmata un milagro? ¿Es la Estígmata una simple sugestión? No podemos saberlo. Aún es muy pronto para conocer los secretos del mundo sobrenatural que nos rodea... y al cual pertenecemos día a día sin darnos cuenta.









miércoles, 29 de octubre de 2008

Carmelitas


Orden Religiosa que surgió alrededor del siglo XII, cuando San Bartolo del Monte Carmelo y un grupo de ermitaños, inspirados en el profeta Elias, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo, considerado el jardín de Palestina ("Karmel" significa "jardín").
Del profeta Elías
han heredado la pasión ardiente por el Dios
vivo y verdadero, lo que se ve reflejado en el lema de su escudo: ZELO ZELATUS SUM PRO DOMINO DEO EXERCITUUM (Me consume el celo por el Señor, Dios de los Ejércitos.
En medio de las celdas construyeron una iglesia, que dedicaron a su patrona, la Virgen
Maria, a quien veneran como Nuestra Señora del Carmen. Tomaron así el nombre de "Hermanos de Santa María del Monte Carmelo" (en Latin Ordo fratrum Beatissimæ Virginis Mariæ de monte Carmelo).
El Patriarca
de Jerusalen, Alberto Avogadro, les entregó en el año 1209 una regla de vida, que sintetiza el ideal del Carmelo: vida contemplativa, meditación de la Sagrada Escritura y trabajo





Los Carmelitas nacimos en la falda del Monte Carmelo, Palestina, en el siglo XII, junto a la fuente de Elías Profeta (1 Re 17-18)






Carmelitas Descalzas:

En el año 1562, Santa Teresa de Jesús fundo el primer convento de Carmelitas Descalzas en la ciudad de Avila. Posteriormente junto con San Juan de la Cruz funda los Carmelias Descalzos.





En los orígenes, los primeros carmelitas eran un grupo de cristianos que, habiendo realizado una experiencia carismática en el Monte Carmelo, se unieron entorno a un Proyecto de Vida común con el único fin de vivir en obsequio de Jesús, desde el espíritu profético de Elías (ver ciclo de Elías profeta en 1Re cap. 17-19.21 y 2Re 2, 1-18) y la actitud contemplativa de María. El Carmelo nacía entonces como una “familia”, antes que como una organización jurídica, que deseaba vivir en comunión con Dios y los hermanos poniendo al servicio del Pueblo el carisma recibido como don del Espíritu.
En nuestro hoy, aquél deseo sigue latente.


Es necesario, por tanto, ampliar los lazos fraternos integrando en una misma Familia a aquellos miembros de la Iglesia que desde su propia vocación (laical o consagrada), comparten una misma espiritualidad y viven desde unos mismos valores.
El Proyecto de vida, que como Familia proponemos vivir, se cimienta en los valores evangélicos de la Regla carmelitana. En ella se prioriza la busqueda del Dios vivo
(oración/contemplación), crecer en la hermandad (fraternidad) y el servicio al pueblo de Dios (servicio/profetismo) bajo la acción del Espíritu, en una marco abierto y dinámico, atento a los signos de los tiempos presentes. Estos tres vectores son los pilares del Carisma carmelita que en las figuras de Elías y María ve a sus fundadores espirituales.
De esta manera, en la Familia Carmelita caminaremos con el compromiso de vivir y ofrecer al Pueblo de Dios nuestro carisma carmelita; una fuente inagotable de renovación espiritual reservada, no sólo para algunos, sino para todos los hijos de Dios.
Con respecto a los eremitas del Monte de Elías, el Papa Urbano IV el 5 de agosto de 1262 decía: “por el amor a la Tierra Santa, se habían consagrado en ella a Quien la había adquirido con el derramamiento de su sangre, para servirle bajo hábito de religión y de pobreza”.



Su Carisma
La Iglesia fue concebida misionera: Jesús dijo a los apóstoles, “ -Vayan y anuncien la Buena Noticia” (Mc 16, 15). Por medio de este mandato evangélico a cada creyente le es prioritario, según la vocación recibida, salir al encuentro del otro, expandir el Reino. De la misma manera cualquier grupo dentro de la Iglesia se ve afectado por las palabras de Jesús. El documento papal Familiaris Consortio explica que Toda familia cristiana tiene dimensión eclesial, es decir, está puesta al servicio del Reino de Dios en la historia, mediante la participación en la vida común y la misión de la Iglesia (FC44). No ajena a ello la Familia Carmelita tiene una misión propia que la caracteriza de cara el Pueblo de Dios y extensión del Reino. Considerando al carisma como substrato o eje principal de la misión, puede hablarse de una misión propiamente carmelita, aunque, naturalmente, asociada a la única misión de la Iglesia.La contemplación pide al cristiano carmelita echar raíces en la vida de Dios, la escucha de su Palabra y asiduidad en la oración aprendiendo a vivir la gratuidad, esto es, a vivir la vida como don para los demás. La fraternidad conduce al sentimiento de hermanos bajo los lazos del amor (Jn 13, 34) y ha de vivirse en pequeñas comunidades de fe que se abren a una fraternidad familiar y eclesial mayor. El profetismo/servicio al Pueblo configura al creyente en el Cristo crucificado como principal término de fidelidad al amor de Dios hasta las últimas consecuencias, denunciante de los valores contrarios a la Vida; se hace fermento en la masa, como portador de vida, de esperanza y de justicia.Desde este carisma la Familia Carmelita favorecerá la vivencia de fe de todos sus miembros, la profundización de la fe y el progreso de liberación interior, que el Espíritu Santo obra en cada uno, permaneciendo en obsequio de Jesucristo. Sus miembros como testigos del Dios vivo ofrecerán al mundo una salida trascendental ante tanto materialismo, consumismo y deterioro de la dignidad del Hombre y un camino de interioridad espiritual a fin de edificar a la persona como Templo del Espíritu (1Co 6, 19). Comprometidos a la lucha contra el pecado y la injusticia, animarán las realidades temporales en el campo de la paz y la justicia, especialmente en los ambientes cercanos y más necesitados. Sus miembros, nosotros carmelitas, navegaremos mar adentro (Duc in altum! Lc 5, 6) extendiendo nuestro carisma. conscientes de que los valores que encarna son un modo privilegiado de caminar juntos hacia Dios. Valorarlos, vivirlos y darlos a conocer será todo un reto para la misión de nuestra Familia Carmelita.


La organización

Los primeros fieles laicos unidos inicialmente bajo la recgla (Proyecto de Vida o Propósitum) redactada por el Patriarca de Jerusalén, San Alberto, a comienzos del siglo XIII, fueron poco apoco adaptándose a las circunstancias que les tocaba vivir. La Regla albertina contiene un ideal eremítico que responde al espíritu de la peregrinación a Tierra Santa y de la Comunidad primitiva de Jerusalén. En breve tiempo, asentados ya en Europa, se organizaron como Orden Mendicante mediante la bula pontificia de Inocencio IV y se les reconocía como los frailes de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo.


Esta nueva espiritualidad generaba una constante y pujante expansión: en el primer centenario el carisma carmelita daba frutos en todo Occidente. Fue así, que con el tiempo (a mediados del s. XV) surgieron las primeras comunidades de mujeres consagradas a la oración y vida contemplativa, las monjas carmelitas, formando la Segunda Orden después de la Primera Orden de los frailes. No obstante, nuestra Familia Carmelita no se agotaba con éstas dos órdenes, sino que, como expresión de un carisma eclesial al servicio de todo el Pueblo de Dios, dio origen y lugar a las más variadas formas de organización y de vivir el carisma carmelita. En los últimos siglos, si no desde el comienzo, el Laicado Carmelita ha sido fuente y fuerza de fraternidad compartiendo los valores propios del carisma carmelita. Dentro del Laicado Carmelita se distinguen varios niveles de participacion, todos ellos de igual dignidad y legitimación.


Un primer nivel formado por todas aquellas personas que no pertenecen a ningún grupo de formación carmelita, pero que sienten cercano a sus vidas el carisma y valores del Carmelo. Un segundo nivel integrado por aquellos que periódicamente se reúnen en grupos propios de la Familia para la formación cristiana y carmelita. Y un tercer nivel formado por quienes pertenecen a asociaciones y organizaciones jurídicamente establecidas entorno al carisma carmelita, denominadas Tercera Órden, como lo son las hermanas Trabajadoras Misioneras de la Familia Donum Dei, en Luján, y las cofradías, entre otros.
Laicos, religiosas, religiosos, monjas, frailes, todos integramos y formamos la Familia de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo. Que ella, como Madre y Hermana Nuestra, cuide de nosotros a fin de que como semilla en tierra buena, el Carmelo fecunde nuestra tierra argentina dando fruto abundante y duradero como aquellos primigenios del siglo XIII.

lunes, 27 de octubre de 2008







Los Chakras y sus piedras


7mo Chakra : SAHASRARA (o Chakra de la corona). Posición : En la cúspide del cráneo. Es la puerta del cielo. Corresponde al mundo átmico, al espíritu divino : el padre, la voluntad de actuar, la universalidad, el mundo invisible y la puerta del ultravioleta. Es el punto de unión alquímico, la unión de las dos polaridades con la conciencia. Aquí se realiza la unión final entre Dios y su shakti, entre Shiva el padre y Kundalini la madre. Es a través de este centro de fuerza que podemos dejar nuestro cuerpo para ir a los mundos sutiles libre y concientemente (viajes astrales). Color : Violeta, blanco, oro. Aromas : Principio de la esencia pura. Piedras violeta : Amatista, charoíta, espinela violeta, tanzanita. Piedras blancas : Cristal de roca, diamante, yeso gema, ópalo blanco, perla, fenacita, piedra luna, piedra televisión. Piedras oro : Pepita de oro, oro cristalizado.



6to Chakra : AJNA ( Chakra Frontal o Tercer Ojo). Posición : Un dedo encima del nacimiento de la nariz, en medio de la frente. Está en correlación con el plano búdico : el amor sabio, el mundo supra mental. El Tercer Ojo vehicula el pensamiento racional e intuitivo y la percepción extrasensorial. Color : Índigo. Aromas : Menta, Jasmín. Piedras azul violáceo : Apatito azul, azurita, dumortierita, labradorita, lapislázuli, lazurita, ópalo negro, zafiro azul, sodalita, espinela azul, tanzanita, turmalina azul (indigolita), circón estarlita. Piedras violeta : Amatista, charoíta, coral violeta, fluorita violeta, ópalo blanco o negro con irisaciones violetas, espinela violeta, tanzanita, circón violeta. Piedras amarillas : Ámbar amarillo claro, crisoberilo amarillo claro, citrino, danburita amarilla, diamante amarillo, fluorita amarilla, ojo de tigre, ortosa, zafiro amarillo, escapolita amarillo paja, esfalerita amarilla, esfeno, topacio imperial. Ametrina violeta y amarilla.



5to Chakra : VISHUDDHA (o chakra de la garganta). Posición : Situado en la base de la garganta entre la yugular y la laringe. Está asociado al plano causal o al mundo del mental superior. Sólo el sonido puede penetrar el éter, es la razón por la cual este centro es emisor - receptor del sonido. Es la expresión del Amor, ya despierto por el cuarto chakra. Permite la materialización del Verbo y da forma a los mantras. Color : Azul. Aromas : Salvia, eucalipto. Piedras azul pálido : Aguamarina, cianita, cordierita, danburita azul, diamante azul, euclasa azul, fluorita azul, hemimorfita, labradorita, topacio azul, zafiro azul claro, turmalina indicolita. Piedras azul verdoso : Aguamarina, amazonita, apatito, crisocola, dioptasa azulada, esmeralda azulada, euclasa, fluorita azul verdoso, hemimorfita, ojo de halcón, ópalo negro a marcadamente azul verdoso, turquesa. Piedras plateadas : Marcasita, galena, plata nativa.



4to Chakra : ANAHATA (o chakra del corazón). Posición : Situado entre los omóplatos, levemente a la izquierda de la espina dorsal (esternón). Este chakra cardíaco simboliza el mental concreto o mental inferior. Es la vía del amor. Aquí se unen el principio masculino (o el intelecto en nosotros) y el principio femenino (o la intuición de la energía divina). Color : Verde y rosa. Aromas : Esencia de rosa. Piedras rosa : Coral rosa, cornalina rosa, danburita rosa, diamante rosa, kunzita, manganita, morganita, ópalo rosa, fenacita rosa, perla rosa, cuarzo rosa, rodocrosita, rodonita, turmalina rosa, escapolita rosa, topacio rosa. Piedras verdes : Amazonita, aventurina, berilo verde, crisocola, crisoprasa, diópsida, dioptasa, esmeralda, epidota, euclasa verde, fluorina verde, granate tsavorita y demantoide, heliodoro verde, jade imperial, jadeíta, jade nefrita, malaquita, moldavita, peridota, serpentina, turmalina verde, turmalina sandía, zoisita. Piedras doradas : Jade magnetita, marcasita, pirita, cuarzo rutilo, oro.



3er Chakra : MANIPURA (o Chakra del Plexo Solar). Posición : Dos dedos encima del ombligo. Este chakra nos remite a la conciencia del mundo astral, dividido en dos partes : Astral inferior : amarillo anaranjado : Las pasiones, las emociones vivas, los deseos, el egoísmo y las cóleras. Estamos aquí en el elemento fuego / vista. Astral superior : amarillo dorado : El amor fraternal, la sensualidad. Estamos aquí en el elemento aire / olor. Color : Amarillo. Aromas : Lavanda, Romero, Bergamota. Piedras amarillas / amarillo verdoso : Ágata amarilla, ámbar, ametrina, andalucita, brasilianita, calcita amarilla, crisoberilo, citrino, danburita, granate andradita, heliodoro, hidenita, hiperstene, ojo de gato, ojo de tigre, ortosa, peridota, fenacita amarilla, pirita, cuarzo rutilo, zafiro amarillo, escapolita, serpentina, esfalerita, esfena, topacio imperial vesubianita.



2do Chakra : SVADHISTANA (o Chakra del sexo). Posición : Primera lumbar de la columna vertebral, dos dedos debajo del ombligo. Es el chakra sagrado, centro de la fuerza donde se vive la dimensión del amor sexual. Es igualmente el chakra esplénico que encuentra su contraparte en el bazo. Las vibraciones de este órgano se imprimen en el cuerpo etérico. Estamos aquí en el elemento agua que corresponde al gusto. Es la puerta de entrada de las fuerzas vitales. Este chakra nos conduce a reflexionar sobre la relación con los otros, la relación de pareja y la atracción física que de ella deriva. Color : Naranja. Aromas : Ylang Ylang, Sándalo, Mirra. Piedras naranja rojiza, naranja pardo :Ágata rojo anaranjado, ámbar pardo, andalucita, calcita naranja, citrino ámbar, crocoíta, granate naranja pardusco, jaspe rojo o naranja, ópalo de fuego, piedra del sol, esfalerita, espinela naranja, topacio imperial.



1er Chakra : MULADARA (o chakra de base). Posición : entre el ano y los órganos genitales. Es el chakra de la unión entre el espíritu y la materia. Es en este chakra que se vive la polaridad primordial (positivo / negativo). Permite despertar en nosotros el fuego, el yo conciente que afirma el YO (la individualidad). Estamos aquí en el elemento tierra. Corresponde al sentido del tacto. Color : rojo o negro. Aromas : Cedro y Clavo de olor. Piedras rojas o rojo marrón : Ágata roja, madera fósil, coral, cornalina, crocoíta, granate piropo y almandina, rodolita y hesonita, heliotropo, hematita, jaspe rojo, ojo de hierro, piedra del sol, rubí, rutilo, espinela roja, circón jacinto. Piedras pardo oscuro a negro : Morión, obsidiana, ónix negro, cuarzo ahumado, turmalina negra, tectitas negras.

sábado, 25 de octubre de 2008

Beata Angela De Foligno

Beata Ángela de Foligno (1249-1309)

Por Isaac Vázquez, o.f.m.

Ángela vino al mundo a mediados del siglo XIII, probablemente hacia el año 1249. La posteridad quiso inmortalizar con su nombre el de la bella ciudad que la vio nacer y que sesenta años después, en 1309, había de ser también el lugar de su sepultura. Si bien es cierto que los santos, ya en vida, son más moradores del cielo que de la tierra, no pueden, sin embargo, al igual que todos los mortales, sacudir del todo el lastre que los hace hijos de su tiempo y de su ambiente. La época en que vivió la beata Ángela presenta rasgos singulares, ricos en contrastes, como acontece siempre en toda época de transición.

Las grandes ideas características de la Edad Media brillan ya en la mitad del siglo XIII con luces de atardecer.

Ángela tuvo que vivir, pues, en una época fronteriza. Y en el drama de su vida, pecadora en un principio, santa después, no es difícil descubrir las huellas del ambiente en que se movió. De elevada posición, poseía riquezas, castillos, joyas y fincas. Se casó en temprana edad, y tuvo varios hijos. Tanto en sus años juveniles, como después en su estado de esposa y de madre, apuró pródiga la copa de los placeres que el mundo le brindaba. Ella misma confesará más tarde una y muchas veces sus graves desvaríos. Sin que nos veamos precisados a creer al pie de la letra la exactitud de estas confesiones, fruto más del arrepentimiento que de la verdad objetiva, no se pueden descartar tampoco los hechos que, por otra parte, están en conformidad con las circunstancias históricas que los rodean. En efecto, la cuna de Ángela fue mecida por aires nada saturados de clericalismo. Foligno, ciudad obstinadamente ligada al emperador, estaba siempre dispuesta a ponerse en pie de guerra contra cualquier pretensión del Papa. Pero la suerte de las armas muchas veces le era adversa, y uno de aquellos años sufrió una aplastante e ignominiosa derrota por parte de las fuerzas pontificias de Asís y de Perusa. ¿Quién duda de que entre la distinguida estirpe de Ángela no se encontrarían entonces rabiosos gibelinos, para quienes los nombres de curas, papas y frailes venían resultando sinónimos de declarados enemigos políticos? Nos dirá Ángela más tarde que en su madre encontraba gran obstáculo para la conversión.

Pero la gracia de Dios iba obrando en lo profundo de su alma. Las circunstancias han cambiado con el tiempo. Es hacia el año 1285. Foligno es ahora una ciudad súbdita del Papa y protegida por él. Ángela anda en sus treinta y cinco. Sus pecados de la juventud comienzan a producirle cierto escozor en la conciencia. Le llega también la prueba. En breve tiempo pierde a su madre, a su marido y a sus hijos. Huérfana de sus seres queridos, comienza a practicar la religión, pero en un principio sin apartarse del todo del pecado. Por eso hace comuniones sacrílegas, por no confesar sinceramente sus pecados. Es la hora de los confusos sentimientos: la lucha entre el espíritu y el cuerpo. Se halla sin luz, como Saulo en el camino de Damasco.

Pero allí cerca estaba Asís. «Oriente diré, que no Asís», cantó el Dante. El ejemplo de Francisco continuaba fascinando a muchas almas desde hacía casi un siglo. Para Ángela constituyó también un faro en esta noche oscura del espíritu. Un día en que se encontraba atormentada por remordimientos de conciencia, pidió a san Francisco que le sacara de aquellas torturas. Poco después entró en la iglesia de San Feliciano, donde predicaba a la sazón un religioso franciscano; se sintió tan conmovida que, al bajar el predicador, se postró ante su confesonario, y, con grande compunción, hizo confesión general de toda su vida, quedando muy consolada.

El fraile se llamaba Arnaldo, cuya vida, al igual que la de nuestra Beata, no ha podido ser hasta ahora suficientemente estudiada, por falta de datos. Parece ser, sin embargo, que pertenecía a la comunidad de Asís, y que en la Orden seguía la corriente de los llamados «Espirituales», grupo que hicieron célebre, entre otros, los nombres de Pedro Juan Olivi, Ángel Clareno, Hubertino de Casale y el mismo Juan de Parma, general que fue de toda la Orden. Lo que sí sabemos ciertamente de fray Arnaldo es que, a partir de la conversión de Ángela, pasó a ser su confesor, su director y su confidente espiritual. Gracias a sus ruegos y a su pluma de amanuense, la posteridad puede saborear la Autobiografía de la beata Ángela, conocida también con el nombre de Memorial de fray Arnaldo, verdadero tesoro de teología espiritual, donde se encierran las inefables experiencias místicas de esta alma, desde su conversión, en 1285, hasta el año 1296, en que se consuman sus admirables ascensiones hasta la contemplación del misterio de la Santísima Trinidad.

Pasman los prodigios que la divina gracia, en tan breve tiempo, ha obrado en esta alma privilegiada. Su trato íntimo con la divinidad, sus éxtasis escalofriantes, los secretos celestiales que en ellos se le confiaban, son más para admirados que para descritos. L. Leclève no duda en afirmar que Ángela de Foligno, por el crecido número de sus visiones, solamente admite parangón con Teresa de Avila; y a ambas llama reinas de la teología mística.
Nuestra pobre fraseología humana resulta inadecuada para captar los misteriosos coloquios entre Ángela y la divinidad. La misma Beata sufría y se lamentaba, porque después de escuchar la lectura de lo que acababa de dictar a fray Arnaldo, le parecía que allí no se contenían más que blasfemias y burlas. Así son de mezquinos nuestros conceptos humanos cuando se los quiere hacer pasar por vehículos de realidades divinas.

Si estas dificultades encuentran los santos para exteriorizar sus propias experiencias, ¿qué pasará cuando los hombres se afanan por querer clasificarlas y analizarlas desde afuera y a distancia? Dejemos a los santos saborear dulcemente las inefables dulzuras nacidas del contacto íntimo con la divinidad. Las flores de la vida mística crecen, como las estrellas alpinas, en las cumbres de las altas montañas, y no a todos es dado llegar a esas alturas para disfrutar de su aroma. Unos habrán de contentarse con acampar muy cerca de la cima; otros, a la mitad; algunos, tal vez los más, apenas si habrán caminado unos pasos hacia la cúspide de la montaña. Pero lo que sí es cierto es que todos deben intentar subir la cuesta de la montaña espiritual; diríase con otras palabras, todos están llamados a ejercitarse en la vida ascética, mediante la posesión de las virtudes cristianas y la práctica de la perfección, rastreando los senderos, a veces tortuosos y empinados, que conducen a las recónditas alturas de la mística. En electo, estas dos vías, ascética y mística, no se desenvuelven a manera de dos paralelas, sino que constituyen, en el pensamiento de la beata Ángela, las dos mitades, inicial y terminal respectivamente, de una misma vida espiritual. Así, pues, si no todos los cristianos podrán tocar con sus manos el término de esa línea ascendente, todos, sin embargo, están obligados a no desistir de lanzarse a la carrera espiritual. «Y que nadie se excuse –les advierte la Beata– con que no tiene ni puede hallar la divina gracia, pues Dios, que es liberalísimo, con mano igualmente pródiga la da a todos cuantos la buscan y desean».

Cosas admirables sobre la perfección ha dejado escritas la beata Ángela. En dieciocho etapas va describiendo, en el primer capítulo de su autobiografía, el laborioso proceso de su conversión, desde que comenzó a sentir la gravedad de sus pecados y el miedo de condenarse hasta el momento en que al oír hablar de Dios se sentía presa de tal estremecimiento de amor, que aun cuando alguien suspendiera sobre su cabeza una espada, no podía evitar los movimientos. A la beata Ángela se le atribuyen, además de la Autobiografía de fray Arnaldo, unas exhortaciones, algunas epístolas y un testamento espiritual, que han merecido a su autora ser considerada por algunos nada menos que como magistra theologorum. Sin ocultar el tono de exageración que el cariño de los discípulos ha puesto en este elogio hacia la madre espiritual, hay que reconocer que los opúsculos de la beata Ángela recogen lo mejor que de teología ascética habían escrito los grandes maestros de la escolástica; y colocada además providencialmente en los umbrales de una época nueva, logra trasvasar a los odres del Renacimiento los vinos añejos de la espiritualidad del siglo XIII. Los aires renacentistas de acercamiento al hombre, a lo individual y concreto, la mueven a abrazar el pensamiento franciscano que coloca a Cristo, Hombre- Dios, por centro de toda la vida espiritual, ejemplar de todas las virtudes y única vía para caminar hacia la perfección. Empapada en el espíritu de san Francisco, a cuya Tercera Orden de Penitencia se incorporó desde los primeros días de su conversión, e inspirada en el pensamiento bonaventuriano, la beata Ángela es la gran mística de la humanidad de Cristo. La imitación de Cristo- Hombre, mediante el ejercicio de las virtudes, es la meta de la ascética, así como la unión con Dios, por medio de Cristo, es la consumación y remate de la mística.

Pero la espiritualidad de nuestra Beata recibe modalidades nuevas, dentro de lo franciscano; pues mientras el cristocentrismo de la escuela franciscana, en general, se orienta hacia la Encarnación, hay que reconocer que para la beata Ángela todo gira en torno a la cruz. La pasión y muerte de Cristo es la demostración más grande de amor que el Hijo de Dios ha podido dar a los hombres. Cristo desde la cruz es el Libro de la Vida, como lo llama ella, en el cual debe leer todo aquel que quiera encontrar a Dios. Era tal la devoción que sentía hacia la cruz que, si le cuadraba contemplar una estampa o un cuadro en que se representaba alguna escena de la pasión, se apoderaba de sus miembros la fiebre y caía enferma. Por eso la compañera procuraba esconderle las representaciones de la pasión, para que no las viese. Sus opúsculos fueron editados varias veces, en siglos pasados, con el título significativo de Theologia Crucis. En la meditación de la pasión era donde conocía con más viveza la gravedad de sus pecados pasados, y los lloraba con mayor dolor. Aquí es donde se decide a tomar resoluciones que dan nuevo rumbo a su vida. «En esta contemplación de la cruz –refiere ella– ardía en tal fuego de amor y de compasión que, estando junto a la cruz, tomé el propósito de despojarme de todas las cosas, y me consagré enteramente a Cristo.» La pobreza, la estricta pobreza de espíritu, era la contraseña que ella exigía para distinguir los verdaderos discípulos de Cristo. Muchos se profesan de palabra seguidores de Cristo; pero en realidad y de hecho abominan de Cristo y de su pobreza. En las páginas de sus opúsculos el amante de la historia podrá descubrir las inquietudes en torno a la pobreza de Cristo que convivieron los espirituales franciscanos y nuestra Beata de Foligno.

Junto a la cruz, la beata Ángela aprendió a ser la gran confidente del Sagrado Corazón de Jesús, muchos siglos antes que santa Margarita María recibiera los divinos mensajes. «Un día en que yo contemplaba un crucifijo, fui de repente penetrada de un amor tan ardiente hacia el Sagrado Corazón de Jesús, que lo sentía en todos mis miembros. Produjo en mí ese sentimiento delicioso el ver que el Salvador abrazaba mi alma con sus dos brazos desclavados de la cruz. Parecióme también en la dulzura indecible de aquel abrazo divino que mi alma entraba en el Corazón de Jesús.» Otras veces se le aparecía el Sagrado Corazón para invitarla a que acercase los labios a su costado y bebiese de la sangre que de él manaba. Abrasada en esta hoguera de amor, nada tiene de extraño que se derritiese en ardientes deseos de padecer martirio por Cristo.

El amor que Cristo nos demostró en la cruz, se perpetúa a través de los siglos de una manera real en el sacramento de nuestros altares. La devoción a la Eucaristía, tan característica de los tiempos modernos, tiene una eminente precursora en la beata Ángela. Fueron muchas las visiones, con que el Señor la recreó en el momento de la consagración, o durante la adoración de la sagrada hostia. Siete consideraciones dedica a la ponderación de los beneficios que en este sacramento se encierran. El cristiano debe acercarse con frecuencia a este sacramento, seguro de que, si medita en el grande amor que en él se contiene, sentirá inmediatamente transformada su alma en ese mismo divino amor. La Beata exhorta, sin embargo, a cada cristiano a que se haga, a modo de preparación, las siguientes consideraciones: ¿A quién se acerca? ¿Quién es el que se acerca? ¿En qué condiciones y por qué motivos se acerca?

Abrazada con Cristo en la Cruz, arrimada a su costado y confortada con el Pan de Vida, la beata Ángela recibió la visita de la hermana muerte. Eran las últimas horas del día 4 de enero de 1309 cuando esta privilegiada mujer, rodeada de un gran coro de hijos espirituales, entregaba plácidamente su alma al Redentor. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia del convento franciscano de Foligno. Sobre su sepulcro comenzó Dios a obrar en seguida muchos milagros. El papa Clemente XI aprobó el culto, que se le tributó constante, el día 30 de abril de 1707.
Jalaluddin Rumi


Impactantes palabras que nos pueden servir de prólogo para hablar acerca de uno de los mas grandes santos y místicos universales, así como Maestro de la Vía para los sufís, Maulana Jalaluddin Rumi.Nació en Balkh (Afganistán), el 29 de Septiembre de 1207.


Se cuenta que cuando Rumi tenía solo cinco años de edad, solía ponerse en su cuna muy alterado, pues acababa de contemplar en su mente a personajes como Gabriel, la Virgen María, Abraham y otros.La causa de estas perturbaciones era que las formas espirituales del ausente (mundo invisible) surgían ante su vista, es decir, mensajeros angélicos, genios justos y hombres santos... Solían aparecérsele en forma corporal. Su padre la calmaba, diciéndole.”Estas son las Existencias ocultas. Acuden a presentarse ante ti, para ofrecerte regalos y presentes del mundo invisible”.


Cuando Jalaluddin tenía 6 años de edad, se cuenta que estaba jugando con otros niños en la azotea de su casa. Sucedió que un niño propuso saltar de una azotea a otra. Maulana les dijo que esos juegos más bien eran propios de perros y gatos y que era vergonzoso que ellos jugaran a tales bajezas. Exclamó: “Subamos al cielo y reunámonos con los Ángeles”. Y, dicho esto, sus jóvenes compañeros le perdieron de vista. Estos desconcertados, dieron la voz de alarma ante la desaparición de Maulana. Cuando volvió a aparecer, al cabo de paco rato, estaba pálido y un poco asustado, y les dijo:-Mientras os hablaba, descendió sobre mí del cielo un grupo de hombres vestidos con mantos verdes y me subieron a los cielos superiores y me llevaron por los espacios celestiales, y oí la voz de alarma que disteis. Entonces esas criaturas volvieron a traerme con vosotros. Cuanto contaba siete años de edad, de repente, un día Dios le otorgó aparecérsele visiblemente ante él. Al instante se desvaneció.

Al recobrar la conciencia oyó una voz de los Cielos que decía:“¡Oh Jelalu-d-Din! Por la majestad de nuestra gloria, deja desde ahora de combatir contigo mismo; porque te hemos exaltado a la posición de la visión ocular.”Jalaluddin se inclinó entonces lleno de gratitud por este signo de gracia, para servir el Señor hasta el final de sus días con todas sus fuerzas; en la firme esperanza que aquellos que le siguiesen alcanzarían ese elevado grado de favor y excelencia.Dos años después de la muerte de su padre, fue de Konya a Aleppo para estudiar. Como se sabía que era el hijo de un gran maestro espiritual y también buen estudiante su profesor le concedía mucha atención, coyuntura que provocó las envidias de los demás estudiantes. Estos le comentaban al gobernador de la ciudad que Jalaluddin era inmoral porque cada noche dejaba su celda por alguna razón desconocida y desaparecía.


El gobernador intrigado, resolvió ver y juzgar por si mismo.A medianoche, como de costumbre, salió de su habitación y fue directamente hasta la verja cerrada del colegio, seguido por el gobernador. La verja se abrió como por arte de magia y Jalaluddin atravesó las calles hasta la puerta cerrada de la ciudad. Esta también se abrió por si misma; y de nuevo ambos la atravesaron. Continuaron y llegaron hasta la tumba de Abraham (en Hebrón, a unos 563 Km. de distancia), Allí se pudo ver la cúpula de un edificio, ocupada por una hueste de formas vestidas de verde, que salieron para encontrarse con Jalaluddin y lo llevaron al edificio.El gobernador perdió el conocimiento aterrorizado y no lo recobró hasta después de la salida del sol.En esos momentos ya no pudo ver ningún edificio con cúpulas ni ningún ser humano. Durante tres días y tres noches erró por una planicie sin caminos, hambriento y sediento con los pies llagados.
Mientras tanto, al notar los funcionarios del gobernador su ausencia de dedicaron a buscarlo hasta que preguntaron a Jalaluddin, quién les dijo donde podrían hallar a su señor. Por fin lo encontraron y la llevaron a su hogar. El gobernador se convirtió desde entonces en un adepto y discípulo de Jalaluddin.En la ciudad de Damasco permaneció por espacio de 7 años. Allí fue donde vio por primera vez a su gran amigo Shamsuddin de Tabriz, envuelto en su notable y peculiar capa de fieltro negro. Shams se dirigió a él, pero Jalaluddin se apartó mezclándose con la multitud. Poco después volvió a Konya. En el año 1244 d.de C. Shamsuddin de Tabriz llegó a Konya. Este gran hombre, tras adquirir una reputación de elevada santidad en Tabriz, como discípulo de cierto hombre sagrado, un constructor de cestas, había viajado por diversos países en búsqueda de sus mejores maestros espirituales. Rogaba a Dios que pudiera serle revelado quien sería el mas oculto de los favoritos de la voluntad divina, de forma que pudiera acudir a él y aprender todavía mas sobre los misterios del amor divino. Se le indicó que el hombre que mas contaba con el favor de Dios era Jalaluddin por lo que sin pérdida de tiempo acudió a Konya.
Tras una serie de preguntas un tanto extrañas y enigmáticas por parte de Shams hacía Jalaluddin, éste se desmayó. Al recobrar la conciencia lo llevó a su hogar y estuvieron unidos meses en sagradas comunicaciones sin salir para nada de la casa.Al final los discípulos de Jalaluddin se impacientaron e hicieron ante la casa un amenazador y amenazante tumulto. Lo cierto es que Shams desapareció misteriosamente en marzo del año 1246. Desde entonces Jalaluddin adoptó como signo de duelo por su pérdida, el sombrero gris y la amplia capa que llevan desde entonces los derviches de su orden. También a tenor de la visita del Maulana (maestro) Shams, se instituyó por vez primera los servicios musicales que se observan en dicha orden, mientras realizan su peculiar danza.

Como herencia cultural ha dejado tres libros:
El Mathnawi, que es un extenso trabajo compuesto a lo largo de toda su vida. Es considerado como modelo de poesia en la literatura persa. Incluye diferentes tipos de contenido: cuentos de enseñanza, fragmentos de conversaciones con sus discípulos, interpretaciones de pasajes coránicos, indicaciones de carácter moral, alusiones metafísicas. En fin, una obra amplia y profunda, habiendo llegado incluso a denominarse el “Corán en persa”.


El Diwan, que es un poema místico amoroso, dado a luz como consecuencia de la relación que mantuvo con Shamsuddin de Tabriz. Este derviche errante abrió lo ojos a Jalaluddin al amor divino, instruyéndole en los mas profundos misterios del espíritu. Es pues todo el libro una delicada exaltación del amor cuyo fruto más elevado es el conocimiento del Amado y su fusión con El.Fihi ma Fihi, el tercero, contiene un conjunto de charlas a sus discípulos que su hijo el sultán Walad, recopiló y dio forma, donde expone sus ideas fundamentales sobre la filosofía y mística del Islam.


Moulana Jalaluddin Rumi, en su famosa obra El Masnawi, cuenta la historia de un grupo de hombres en India que nunca habían visto un elefante. El elefante era exhibido en ciudades y pueblos, y un día quedó arrinconado en el establo de un lugar donde nadie había visto jamás un animal de su aspecto. Cuatro curiosos que se enteraron de la existencia de aquella maravilla decidieron verla antes que los demás. Era ya de noche y no había luz en el establo; en completa oscuridad se acercaron al animal y empezaron a palparlo. Uno, al tocarle la trompa, se imaginó al elefante como una manguera; el segundo le tocó la oreja y lo describió como un abanico; el tercero, tocándole una pata, creyó que era una columna; el cuarto le tocó el lomo y pensó que era una especie de trono. Ninguno tuvo una idea completa de lo que es un elefante. Todo lo que dijeron sobre el elefante era falso en cuanto a su definición, pero hay que admitir que quienes le tocaron efectivamente se encontraron con el animal mismo. Jalaluddin añade: "Si hubieran tenido una vela en la mano, no habría habido tanta diferencia de opinión entre ellos".Para nosotros esta vela no es otra que la senda mística para llegar al conocimiento de la Verdad. El sufí dice que, para que el hombre sea verdadero testigo de la perfección del Absoluto, tiene que verla con la visión interior globalizante. Si comparamos el océano con la totalidad y la gota con lo parcial, según el sufí es imposible ver el océano por el ojo de la gota. Es preciso que la gota se una al océano y se convierta en océano para así poder ver el océano por el ojo del mismo océano.Maulana Jalaluddin Rumi dejó su cuerpo físico en el año 1273, en Konia (Turquía). A su entierro asistieron personas de todas las creencias, religiones y estamentos sociales y culturales. La extensión de la influencia de Rumi es incalculable, pues su persona y su pensamiento fueron universales. Todos los años el día 17 de Diciembre se celebra un festival de derviches que visitan la tumba de Maulana en Konia.Su obra, la Orden Mevlevi, a la que dio nombre, y sus escritos se han mantenido vivos hasta nuestros días y hoy son conocidos en casi todo el mundo, más de setecientos años después de su partida.


Como punto y final terminamos con una síntesis del pensamiento Mevlevi respecto al ser humano y la divinidad.“El hombre es una parte de la divinidad. O mejor, el hombre no existe: existe el alma humana. El hombre debe sacrificarse materialmente; de hecho, en todos los sistemas esotéricos o místicos hay que sacrificarse ante el Creador. Una vez cumplido este acto, ya no hay hombre, sólo hay Dios. Este es el mensaje de todo el sufismo islámico. Existen muchos poemas y alegorías que giran alrededor de esta idea: que el hombre, en último grado de su desarrollo espiritual, debe integrarse en el Alma divina. No hay más que un solo existente: Dios. No hay otro. Todo lo visible o lo invisible, toda la existencia es, de hecho, una manifestación divina. Así pues, el hombre debe volver a su origen”.