lunes, 20 de octubre de 2008

El Sufismo o Tasawwuf

Qué es Tasawwuf (Sufismo)?


De una introducción realizada por MOSTAFA AL BADAWI
El Sufismo es el corazón del Islam, su aspecto más profundo y central. Es un método de realización espiritual cuyo soporte doctrinal y ritual es el del Islam. Por lo tanto no puede haber una verdadera comprensión del Islam sin al menos algún grado de comprensión del Sufismo; ni puede haber ninguna comprensión real del Sufismo separadamente del Islam. No es posible comprender Sufismo mas allá de Islam. Un Islam sin Sufismo sería un cuerpo sin un corazón, un cuerpo privado de eso que pulsa dentro suyo y lo llena de vida; mientras que un Sufismo fuera del Islam sería un corazón sin un cuerpo, un órgano privado del sostén material del que depende su propia vida. Exactamente así como el cuerpo y el corazón dependen enteramente uno del otro para sobrevivir, así es la relación mutua entre el Islam y el Sufismo. Esto está claramente demostrado por el hecho de que los más famosos Sufíes han sido típicamente acreditados eruditos ortodoxos, un patrón que se ha mantenido hasta hoy. Los esfuerzos de ciertos orientalistas para poner en duda la procedencia del Sufismo y sus intentos de atribuirle un origen foráneo al Islam son inevitables y sus motivos son obvios. Siendo incapaces o estando mal dispuestos a reconocer la verdad de que los aspectos más profundos de cualquier doctrina deben ser imposibles de aprehender desde afuera, son víctimas del espíritu de nuestros tiempos, que ha llevado a una civilización entera a afanarse bajo la ilusión de que cualquier cosa en absoluto se puede comprender leyendo acerca de ella y sometiéndola a una evaluación ‘racional’, (significando aquí ‘racional’, conformarse a las idiosincrasias y prejuicios de esa misma civilización). Menos obvios, pero también menos excusables, son los motivos de aquellos Musulmanes, que careciendo ellos mismos de toda aptitud espiritual, no pueden soportar verla en otros y proceden así a negarla y combatirla con una vehemencia sorprendente. Los primeros representan un intento por socavar el Islam desde el exterior, y los segundos, su no menos inevitable complemento, el ataque desde el interior. Ambos se sentirían mucho más cómodos con un Islam árido, unidimensional, que no requiriera de sus adherentes más que la comprensión doctrinal más superficial, y una conformidad ritual correspondientemente superficial que no permita espacio alguno para la búsqueda de la pureza interior y la iluminación. Este proceso al final no deja más que una cáscara vacía, una mera forma carente de todo significado. Ninguna de las grandes religiones se ha visto eximida de esos ataques, porque no son otra cosa más que la respuesta inevitable y por lo tanto predecible, de los mundos inferiores a la luz que desciende desde arriba.


La Manifestación de la Divinidad (mazhariat)

Como se sabe, las palabras son símbolo de los objetos, de las realidades y de los sentidos. Los sufíes opinan que el viajero, mediante la atención total y permanente en el significado y realidad de su zekr, se transforma en el mazhariat, o epifanía simbólica del mismo zekr. En otras palabras, la permanencia del zekr origina en el viajero un estado, un atributo, en armonía y reflejo del Atributo divino [del que su zekr es símbolo].
Este es el punto de vista desde el que los sufíes consideran que, en cada Profeta o Amigo de Dios, predomina un Atributo divino, y que cada uno de ellos es la epifanía y el símbolo de un Atributo divino en particular.
Por ejemplo, los sufíes ven en Moisés al símbolo del 'alwiyat (la Trascendencia Divina), porque él habló con Dios directamente sin intermediario. El atribuir este símbolo a Moisés proviene del versículo coránico, en el que Dios dice a Moisés: "No temas porque tú eres sublime" (manifestación de la Trascendencia de Dios). (Qo 20, 68)
Jesucristo es la epifanía o el símbolo de la Profecía de Dios, porque cuando estaba en la cuna dijo: "Dios me ha dado la Escritura y la investidura de Profeta". (Qo 19, 30).
Y Mohammad, es la epifanía de la Unidad y de la Perfección de Dios y, por ello, símbolo del Nombre supremo (esm-e a'zam), Nombre que abarca a todos los demás Nombres divinos. Por ello Mohammad dijo: La primera cosa que Dios creó, es mi luz.
De otra parte, cada profeta es la epifanía de uno de los Atributos divinos y todos los Atributos divinos están contenidos en el Nombre supremo. Y es precisamente esta condición omniabarcante del Nombre supremo lo que le otorga primacía sobre los demás Nombres; de ahí las palabras del Profeta: Yo era profeta cuando Adán estaba todavía entre agua y barro.


Ascetismo y abstinencia en el Sufismo
Para trabajar y atravesar la senda espiritual, el sufí necesita la fuerza necesaria que una alimentación correcta le puede proporcionar. Por ello se ha dicho: "Lo que el sufí come se transforma en cualidades espirituales y luz. Sin embargo, lo que los otros comen satisface sus apetitos y sus pasiones". Sobre este concepto Rumi escribe:
Uno come y se queda más hambriento, más vicioso,mientras que otro come y se convierte todo en luz divina.Uno come y se vuelve más impuro y distanciado,mientras que otro come y se transforma todo en luz de Dios.
Mencionamos lo anterior para aclarar que nuestra senda no se basa en prácticas ascéticas como abstenerse de comer. En nuestra escuela, al discípulo se le instruye para refrenarse de comer cuando está enfermo o dominado por impulsos indeseables. En tal caso, el maestro le ordena abstenerse de comer ciertos alimentos por algún tiempo y, a través de sus enseñanzas interiores, tratar de apaciguar sus impulsos y recobrar el equilibrio interior, para que el discípulo pueda continuar su caminar en esta senda ascendente llena de peligros. Algunos de los investigadores que se han volcado en el estudio de los principios del hinduismo, han pensado que la abstinencia y el ayuno contienen en sí la fuerza necesaria para purificar al individuo. En nuestra opinión, dentro del sufismo dichas prácticas no son suficientes para purificar las pasiones del nafs o ego. Es cierto que la abstinencia y, en general, las prácticas ascéticas, originan en la persona un cierto estado espiritual, y que en este estado, el individuo puede percibir más fácilmente las sutilezas; pero si comparamos el ego con un dragón, al que la falta de alimento ha debilitado, cuando el ayuno se deje a un lado y nuevamente se alimente al dragón abundantemente, éste seguramente se despertará y atacará con más ferocidad que antes. En el sufismo, las enseñanzas de la senda son el medio a través del cual el ego o "yo dominante" es gradualmente purificado para transformarse en el "yo purificado", y adornarse con los Atributos Divinos. Desde este punto de vista, el ascetismo y el abstenerse de los alimentos no juegan ningún papel digno de mención en la inmensa tarea de la transformación del viajero. El sufí, para transformar la concupiscencia en virtud, utiliza dos medios: la pobreza espiritual (Faqr), y la vestidura espiritual (Jerqah).



El esoterismo islamico ( Sheik Abd - Wahid Yahia, Rene Guenon)

De todas las doctrinas Tradicionales, la doctrina islámica es quizás aquella donde está marcada más netamente la distinción de dos partes complementarias la una de la otra, que uno puede designar como el exoterismo y el esoterismo. Son, siguiendo la terminología árabe, es-shariyah, es decir, literalmente la «gran ruta», común a todos, y el-haqîqah, es decir, la «verdad» interior, reservada a una elite, no en virtud de una decisión más o menos arbitraria, sino por la naturaleza misma de las cosas, porque no todos poseen las aptitudes o las «cualificaciones» requeridas para llegar a su conocimiento. Se las compara frecuentemente, para expresar su carácter respectivamente «exterior» e «interior», a la «corteza» y al «núcleo» (el-qishr wa el-lobb), o también a la circunferencia y a su centro. La shariyah comprende todo lo que el lenguaje occidental designaría como propiamente «religioso», y concretamente todo el lado social y legislativo que, en el islam, se integra esencialmente en la religión; se podría decir que la shariyah es ante todo una regla de acción, mientras que la haqîqah es conocimiento puro; pero debe entenderse bien que es este conocimiento el que da a la shariyah misma su sentido superior y profundo y su verdadera razón de ser, de suerte que, si bien todos los que participan en la Tradición no son conscientes de ello, la haqîqah es verdaderamente el principio de la misma, como el centro lo es de la circunferencia.Pero esto no es todo: Puede decirse que el esoterismo comprende no solo la haqîqah, sino también los medios destinados a llegar a ella; y el conjunto de estos medios se llama tarîqah, «vía» o «sendero» que conduce de la shariyah hasta la haqîqah. Si nos representamos la imagen simbólica de la circunferencia, la tarîqah será representada por el radio que va de ésta al centro; y vemos entonces esto: A cada punto de la circunferencia corresponde un radio, y todos los radios, que son también en multitud indefinida, finalizan igualmente en el centro. Puede decirse que estos radios son otros tantos turuq adaptados a los seres que están «situados» en los diferentes puntos de la circunferencia, según la diversidad de sus naturalezas individuales; es por lo que se dice que «las vías hacia Dios son tan numerosas como las almas de los hombres» (et-tu-ruqu ila ‘Llahi Ka-nufûsi bani Adam); así, las «vías» son múltiples, y tanto más diferentes entre ellas cuanto que se las considere más cerca del punto de partida sobre la circunferencia, pero la meta es una, ya que no hay más que un solo centro y una sola verdad. En todo rigor, las diferencias iniciales se desvanecen con la «individualidad» misma (el-inniyah, de ana, «yo»), es decir, cuando son alcanzados los estados superiores del ser y cuando los atributos (çifât) de el-abd, o de la criatura, que no son propiamente más que limitaciones, desaparecen (el-fanâ o la «extinción») para no dejar subsistir más que los de Allah (el-baqâ o la «permanencia»), siendo el ser identificado a éstos en su «personalidad» o en su «esencia» (edh-dhât).El esoterismo, considerado así como comprendiendo a la vez tarîqah y haqîqah, en tanto que medios y fin, es designado en árabe por el término general et-taçawwuf, que uno no puede traducir exactamente más que por «iniciación»; volveremos por lo demás sobre este punto después. Los occidentales han forjado el término «çufismo» para designar especialmente al esoterismo islámico (cuando es que taçawwuf puede aplicarse a toda doctrina esotérica e iniciática, en cualquier forma Tradicional a que la misma pertenezca); pero este término, además de que no es más que una denominación enteramente convencional, presenta un inconveniente bastante enojoso: Es que su terminación evoca así inevitablemente la idea de una doctrina propia a una escuela particular, cuando es que nada hay de tal en realidad, y cuando es que las escuelas no son aquí más que turuq, es decir, en suma, métodos diversos, sin que pueda haber ahí en el fondo ninguna diferencia doctrinal, ya que «la doctrina de la Unidad es única» (et-tawhîdu wâhidun). Por lo que es de la desviación de estas designaciones, las mismas vienen evidentemente del término çûfî; pero, al respecto de éste, hay lugar primeramente a precisar esto: Es que nadie puede decirse jamás çûfî, si ello no es por pura ignorancia, ya que prueba por ahí mismo que no lo es realmente, siendo esta cualidad necesariamente un «secreto» (sirr) entre el verdadero çûfî y Allah; uno puede solamente decirse mutaçcawwuf, término que se aplica a quienquiera que entra en la «vía» iniciática, y ello, a cualquier grado que haya llegado, pero el çûfî, en el verdadero sentido de esta palabra, es solamente aquel que ha alcanzado el grado supremo. Se ha pretendido asignar a la palabra çûfî orígenes muy diversos; pero esa cuestión, bajo el punto de vista en que uno se coloca lo más habitualmente, es sin duda insoluble: Diríamos de muy buena gana que la palabra en cuestión tiene demasiadas etimologías supuestas, y ni más ni menos plausibles las unas que las otras, como para tener alguna verdaderamente; en realidad, es menester ver ahí antes una denominación puramente simbólica, una especie de «cifra», si se quiere, que, como tal, no tiene necesidad de tener una derivación lingüística propiamente hablando; y este caso no es por lo demás único, sino que se los podría encontrar comparables en otras Tradiciones. En cuando a las así dichas etimologías, no son en el fondo más que similitudes fonéticas, que, por lo demás, según las leyes de un cierto simbolismo, corresponden efectivamente a relaciones entre diversas ideas que vienen a agruparse así más o menos accesoriamente alrededor del término en cuestión; pero aquí, siendo dado el carácter de la lengua árabe (carácter que le es por otra parte común con la lengua hebraica), el sentido primero y fundamental debe ser dado por los números; y, de hecho, lo que hay de particularmente sobresaliente, es que por la adición de los valores numéricos de las letras de las que está formada, la palabra çûfî tiene el mismo número que El-Hekmah el-ilahiyah, es decir, «la Sabiduría Divina». El çûfî verdadero es pues el que posee esa Sabiduría, o, en otros términos, es el-ârif bi’ Llah, es decir, «el que conoce por Dios», ya que Él no puede ser conocido más que por Él mismo; y es éste efectivamente el grado supremo y «total» en el conocimiento de la haqîqah[2].De todo lo que precede, podemos extraer algunas consecuencia importantes, y en primer lugar la de que el «çufismo» en punto ninguno es algo «sobreañadido» a la doctrina islámica, algo que hubiera venido a agregarse a la misma a destiempo y desde el exterior, sino que es al contrario una parte esencial de esa doctrina, puesto que, sin él, sería manifiestamente incompleta, e incluso incompleta por lo alto, es decir, en cuando a su principio mismo. La suposición enteramente gratuita de un origen extranjero, griego, persa o hindú, es por lo demás contradicha formalmente por el hecho de que los medios de expresión propios al esoterismo islámico están estrechamente ligados a la constitución misma de la lengua árabe; y si hay incontestablemente similitudes con las doctrinas del mismo orden que existen en otras partes, las mismas se explican de modo muy natural y sin que haya necesidad de recurrir a «préstamos» hipotéticos, pues, siendo una la verdad, todas las doctrinas Tradicionales son necesariamente idénticas en su esencia cualesquiera que sea la diversidad de las formas de que se revistan. Poco importa, por lo demás, en cuanto a esta cuestión de los orígenes que el término çûfî mismo y sus derivados (taçawwuf, mu-taçawwuf) hayan existido en la lengua desde el comienzo, o que no hayan aparecido sino en una época más o menos tardía, lo que es un gran tema de discusión entre los historiadores; ello puede bien haber existido antes que la palabra, sea bajo otra designación, sea incluso sin que se haya hecho sentir la necesidad de darle alguna. En todo caso, y esto debe bastar para zanjar la cuestión para cualquiera que no considere simplemente «lo exterior», la Tradición indica expresamente que el esoterismo, tanto como el exoterismo, procede directamente de la enseñanza misma del Profeta, y, de hecho, toda tarîqah auténtica y regular posee una silsilah o «cadena» de transmisión iniciática que se remonta siempre en definitiva a éste a través de un mayor o menor número de intermediarios. Incluso si, después, algunas turuq han «tomado en préstamo» realmente, y valdría más decir «adaptado», algunos detalles de sus métodos particulares (aunque, aquí todavía, las similitudes pueden también explicarse por la posesión de los mismos conocimientos, concretamente en lo que concierne a la «ciencia del ritmo» en sus diferentes ramas), eso no tiene más que una importancia bien secundaria y en nada afecta a lo esencial. La verdad es que el «çûfîsmo» es árabe como el Corán mismo, en el cual tiene sus principios directos; pero todavía es menester, para encontrarlos, que el Corán sea comprendido e interpretado según los haqaiq que constituyen el sentido profundo del mismo, y no solo por los simples procedimientos lingüísticos, lógicos y teológicos de los ulamâ ez-zâhir (literalmente «sabios de lo exterior») o doctores de la shariyah, cuya competencia no se extiende más que al dominio exotérico.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Biografia de un gran ser

Helena Blavatsky hacia 1850
Blavatsky era hija del coronel de origen alemán establecido en Rusia Peter von Hahn y Helena de Fadéyev, hija de una familia noble rusa, que trabajó como novelista. Por parte materna, era nieta de la princesa Helena Dolgorukov, botánica y escritora. Después de la prematura muerte de su madre en 1842, Helena creció bajo los cuidados de sus abuelas en Sarátov, donde estaba como gobernador su abuelo. Helena mostró talento como pianista, y según testimonios de algunos contemporáneos suyos, estaba dotada de ciertos poderes psíquicos o sobrenaturales. Desde muy pronto se mostró interesada en el esoterismo, leyendo algunos obras de la biblioteca personal de su bisabuelo que había sido iniciado en la masonería a finales del siglo XVIII.
A los diecisiete años, en
1848 Helena se casó con Nikifor Vasílievich Blavatsky, vicegobernador de la provincia de Ereván, en Armenia, que tenía cuarenta años. Helena aceptó casarse para poder ganar independencia, aunque según ella nunca consumó su unión. Tras tres meses de infeliz matrimonio, ella tomó un caballo y escapó de la casa cruzando las montañas, yendo a la casa de su abuelo en Tiflis.
Según cuenta ella inició una serie de viajes por diversos países, tales como
Egipto, Turquía o Grecia, entre otros. En algunos de estos viajes, estuvo acompañada por Albert Rawson, un explorador naturalista de los Estados Unidos, también interesado en el esoterismo y que era miembro de la masonería.
Ella cuenta que con veinte años, en
1851, estaba con su padre en Londres, y que allí tuvo su primer encuentro con el que sería su maestro, que ella reconoció por sueños y visiones que tuvo durante su infancia. Este maestro sería un iniciado oriental de Rajput, Mahatma M. (o Maestro de Morya), como es conocido entre los teósofos.
Tal como ella cuenta en el mismo año, Blavatsky se embarcó para
Canadá, y más adelante viajó por varias partes de los EE. UU., México, Sudamérica y la India. Su primera tentativa para entrar en el Tíbet falló, volviendo entonces a Inglaterra, pasando de camino por Java.
En
1855 volvió a la India y tuvo suerte en su tentativa de entrar al Tíbet a través de Cachemira y Ladakh. En el Tíbet pasaría por un período del entrenamiento bajo la dirección de su maestro. En 1858, fue a Francia y Alemania, y volvió a Rusia el mismo año, pasando un corto período con su hermana Vera en Pskov. De 1860 hasta 1865 viajó y vivió en el Cáucaso, pasando por experiencias y crisis de tipo sobrenatural. Lo cual posibilitó, según ella, el poder adquirir un completo dominio de sus energías psíquicas. Partió de nuevo de Rusia en 1865, y viajó extensamente por los Balcanes, Grecia, Egipto, Siria e Italia, entre otros lugares.
En 1868 volvió a la India, via Tíbet. En este viaje, Blavatsky se encontró según cuenta, con el maestro, K.H. (o maestro Koot Hoomi) hospedándose en su residencia. Al final de 1870, volvió a
Chipre y Grecia. Tomó un barco, más tarde, hacia Egipto, en el puerto de Perea en Grecia.
La nave donde había embarcado camino de Egipto naufragó cerca de la isla de
Spetsai el 4 de julio de 1871. Tras salvarse, se dirigió a El Cairo y fundó la Sociedad Espírita, donde se propuso inicialmente fomentar los fenómenos espiritistas y mediumnicos, descritos por Allan Kardec poco antes, con el fin de introducir las enseñanzas del ocultismo y para demostrar la naturaleza máyica (es decir, ilusoria, desde una perspectiva teosófica) de tales prácticas. En las cartas escritas a sus familiares, Blavatsky estaba decepcionada con los participantes del grupo, ya que algunos simulaban ser médiums, mientras que otros eran ególatras contumaces. El grupo no duró mucho tiempo y no alcanzó los objetivos iniciales.
Después de varios viajes a través de
Oriente Medio, volvió por un corto período a Odesa, en Ucrania, en julio de 1872. Según Helena, en la primavera de 1873, su maestro le dio instrucciones de proseguir hacia París y, más adelante, a Nueva York.







Fundación de la Sociedad Teosófica y publicaciones

Sede de la Sociedad Teosófica en París
En octubre de
1874 Blavatsky conoció al coronel Henry Olcott, así como a William Quan, un joven abogado irlandés en Nueva York. La fundación de la Sociedad Teosófica se produjo el 7 de septiembre de 1875, con la participación de dieciséis teósofos: Helena Blavatsky, Henry Steel Olcott, William Quan Judge, Charles Sotheram, Dr. Charles E. Simmons, W.L. Alden, G.H. Felt, J. Hyslop, D.E. de Lara. C.C. Massey, E.D. Monachesi, Henry J. Newton, H.M. Stevens, Jonh Storer Cobb, Dr. Britten, y su esposa, sus nombres constan en las actas que elaboró el entonces secretario William Quan Judge.
En septiembre de
1875 Blavatsky publicó su primera gran obra, Isis sin velo, un libro que trata de la historia y del desarrollo de las ciencias ocultas, la naturaleza y el origen de la magia, las raíces del cristianismo, y, según la perspectiva de la autora, los fallos de la teología cristiana, y los errores establecidos en aquel entonces por la ciencia oficial. En este mismo año, a Blavatsky le fue concedida la nacionalidad estadounidense. En 1878, Blavatsky y Henry Olcott trasladaron la sede de la Sociedad Teosófica a la ciudad de Adyar, en la India. Conocieron entonces a Alfred Percy Sinnett, el editor del periódico oficial del Gobierno de la India, "The Pioneer" de Allahabad. Este contacto fue muy importante para Blavatsky y la Sociedad Teosófica.
En octubre de
1879 se inició la publicación del primer número de la revista de teosofía, que fue llamada "The Theosophist" (la cual todavía se publica), siendo Blavatsky la editora responsable. La Sociedad Teosófica creció rápidamente, teniendo como miembros a personas de gran importancia.
En
1880 Blavatsky y Olcott habían pasado algún tiempo en Ceilán (actual Sri Lanka), estadía que generó y aumentó el interés por el sistema ético del budismo esotérico del mahayana. En septiembre de este año, Blavatsky y Olcott habían visitado a Sinnett y su esposa en Simla, India.
El serio interés de Sinnett en las enseñanzas y el trabajo de la sociedad Teosófica fundada por Blavatsky se plasmó en una correspondencia entre Sinnett y Mahatma K.H.. Como fruto de esta correspondencia, Sinnett escribió "El Mundo Oculto" (
1881) y "El budismo esotérico" (1883). Ambos libros ejercieron gran influencia y lograron aumentar el interés por la teosofía en general y por la Sociedad Teosófica en particular. Las respuestas y las comunicaciones enviadas por los Mahatmas a Sinnett están contenidas en una correspondencia que duró de 1880 hasta 1885 y fueron publicadas en 1923 como las "Cartas de los Mahatmas para A.P. Sinnett". Las Cartas originales de los Mahatmas se conservan en el Museo Británico en Londres, y pueden ser vistas con un permiso especial del departamento de manuscritos raros del Museo Británico.
En mayo de
1882 Blavatsky y Olcott habían adquirido una gran propiedad en Madrás, en la India, en el barrio de Adyar, estableciendo oficialmente allí la sede internacional de la Sociedad Teosófica.

Ataques personales contra Blavatsky

Helena Blavatsky y Henry Olcott en 1888, principales fundadores de la Sociedad Teosófica
Alexis y Emma Coulomb, dos miembros del grupo de trabajo de Adyar, acusaron a Blavatsky de fraude. Ésta volvió a Adyar el 21 de diciembre de
1884 para investigar mejor la situación. Ella deseaba procesar a sus correligionarios, pero la dirección de la Sociedad Teosófica se negó. Muy decepcionada, dimitió del cargo de secretaria correspondiente en Adyar, y se marchó a Europa en 1885 para no regresar nunca más a la India.
El ataque de Coulomb, como fue probado más tarde, no tenía bases sólidas. Estuvo basado en cartas falsificadas, supuestamente escritas por Blavatsky, con instrucciones para la organización de fenómenos psíquicos fraudulentos. Una revista de misioneros cristianos en Madrás publicó la mayoría de las cartas.


La Sociedad para la Investigación Psíquica en Londres (London Society for Psychical Research) creó un comité especial para investigar a Madame Blavatsky. En diciembre de 1884, Richard Hodgson, un miembro del comité de aquella sociedad llegó a la India para investigar y para preparar el informe sobre las acusaciones de Coulomb. Basado en el informe Hodgson, el comité, en un informe final de 1885, "acusa a Madame Blavatsky como una de las impostoras más grandes de la historia". Hodgson también acusó a Blavatsky de ser una espía rusa. Este informe fue utilizado durante años como base para atacar a Madame Blavatsky y para intentar probar la inexistencia de los Maestros o Mahatmas.
En
1963, Adlai Waterman (seudónimo de Walter Carrithers, Jr.) en su obra "Obituario del informe de Hodgson sobre Madame Blavatsky", analizó y refutó las acusaciones de Hodgson. Una refutación más reciente puede hallarse en el libro de Vernon Harrison titulado "H.P. Blavatsky y la SPR: Un examen del informe de Hodgson de 1885".
Este ataque afectó gravemente a la salud de Blavatsky, que partió de la India para Europa en agosto de 1885. En
Wurzburg (Alemania), comenzó a escribir La Doctrina Secreta, que fue su obra maestra. En mayo de 1887, aceptando la invitación de teósofos de Inglaterra, se trasladó a Londres.

Trabajo, dedicación y controversias
Annie Wood Besant (1847 - 1933), discípula favorita y sucesora de Blavatsky presidiendo la Sociedad Teosófica.
Según los testigos de la época, Blavatsky trabajó incesantemente en sus proyectos, con su salud seriamente resentida. El volumen de su trabajo se puede considerar en la obra "La Doctrina Secreta". En esta incluye 2.000 citas, con indicaciones exactas de páginas y de autores, relacionando los libros que no habría podido leer, por lo menos directamente. Otro ejemplo de su trabajo y dedicación extensos es el libro Isis sin velo, con más de 1.300 páginas.
Según el crítico británico Guillermo Emmett Coleman, para escribir Isis sin velo, Blavatsky necesitaría haber estudiado 1.400
libros, lo cuál sería imposible porque viajó constantemente con una pequeña cantidad de libros en su biblioteca personal. Por otra parte, si Blavatsky había leído todos los libros (muchos disponibles solamente en algunos museos o bibliotecas distantes) de los cuales cita fragmentos literales in extenso, durante sus libros, le habría llevado varias vidas para concluir la lectura de todos ellos.
Madame Blavatsky explicó que escribió tanto Isis sin velo como La Doctrina Secreta con la ayuda de los Mahatmas, y que algunas veces le transfirieron sus conciencias a su cuerpo físico, en un proceso llamado "tulku". Blavatsky afirmaba que tal proceso no era mediúmnico, porque los
mahatmas no eran espíritus de muertos, sino seres humanos verdaderos en cuerpos físicos. Según ella, algunas descripciones y citas le fueron mostradas por ellos a través de la luz astral; otras veces, mientras dormía. Según su versión, páginas enteras fueron precipitadas en su propia letra, o las cartas de los maestros se materializaban en el papel. Estas afirmaciones contribuirían fuertemente al hecho de que Blavatsky fuera tomada como impostora.
Por otra parte, sus críticos la acusan de racismo, particularmente cuando Blavatsky menciona a algunos grupos étnicos como los aborígenes australianos por ejemplo, como pertenecientes a una raza inferior, puesto que los identifica como "un cruce atlanto-lemuriano". Con respecto a los
semitas, particularmente los árabes, dijo que eran "espiritualmente degenerados".


Sucesión y testamento
Helena Blavatsky falleció en Londres, en
1891. Su cuerpo fue cremado y un tercio de sus cenizas quedaron en Europa, un tercio en los Estados Unidos, llevadas por William Quan Judge y el tercio restante se encuentra en la sede internacional de la Sociedad Teosófica, depositadas dentro de una estatua hecha en su memoria. Después de su muerte y la de Henry Steel Olcott, la dirección de la Sociedad Teosófica fue entregada a la discípula preferida de Blavatsky, Annie Besant, y a William Quan.
En su última voluntad, Blavatsky pide a los teósofos que celebren la fecha de su muerte como el día del Loto Blanco. Atendiendo a su deseo, desde 1892, en esta fecha se reúnen los miembros de la Sociedad Teosófica alrededor del mundo en homenaje a ella.
En España, Blavatsky tuvo un discípulo y seguidor infatigable en
Mario Roso de Luna, el Mago de Logrosán, "teósofo y ateneísta".

Blavatsky fue influenciada por los siguientes escritores:
William Blake
Edward Bulwer Lytton
Helena de Fadéyev




LA BENDICION QUE SON NUESTROS PROBLEMAS

Los problemas son grandes cosas que marcan a las personas están los problemas materiales, físicos y personales, pero todos son uno solo, son miedo.

y que mas bendición que un problema que tengamos a diario ¿porque esperar otra vida para pasar por esa situación, o ese problema?

Antes que todo, ¿Qué es un problema?


"En religión, un problema puede una aparente contradicción entre dos dogmas, como ocurre en el problema del mal (un dios omnibenevolente, omnisciente y todopoderoso que permite la existencia de maldad y sufrimiento) y el problema del infierno (el mismo dios, que permite que algunos sean torturados eternamente en el infierno).


En filosofía se refiere a algo inquietante que perturba la paz de quien lo tiene.


En investigación científica se habla de problema en el sentido cognitivo. "


En lo personal un problema es todo lo que sucede imprevistamente o no esta en lo planificado.

En conclusión problema es simplemente todo lo que sucede en un momento inesperado, lo que no esta planificado y lo que en la mayoría de los casos se genera por no tomar en cuenta o tener conciencia de todas las cosas o algo en especifico.


Los problemas se crean a causa de nosotros mismos, porque nosotros los clasificamos como problema, démonos cuenta LO CLASIFICAMOS, si clasificáramos todas las cosas como buenas o positivas no tendríamos problemas así de simple, allí entra la conciencia y compresión de lo que nos sucede a cada minuto, en cada día, en lo largo de nuestra vida.


Entonces constantemente nos influenciamos, nos dejamos llevar por lo que clasificamos como problemas, nos agobia, nos lastima, gasta nuestras energías, tiempo, sin darnos cuenta nos persiguen hasta llegar a 2 puntos, 1 al que aceptamos el problemas y lo solucionamos o 2 nos marca toda la vida y huimos hasta caer en lo mas bajo y comprenderlo y aceptarlo.


Eso nos sucede todos los días a todos los seres y es algo tan natural porque simplemente nos defendemos y protegemos de todo lo que creemos que nos daña o lastimaría la vida.
Y porque si tomamos los problemas como algo que nos acorta la vida o nos lastima y no todas las cosas materiales que existen que nos dañan el cuerpo, que creen enfermedades, dolores y si nos matan.


Acaso de Jesús no se dijo:


¡Oh, Divino Redentor, con qué ímpetu abrazaste la cruz, que desde tanto tiempo habías deseado! Pesa sobre tus espaldas llagadas, pero es sostenida por un corazón lleno de amor.
Los grandes santos entendieron tan profundamente el valor salvífico de la cruz que exclamaban: «O padecer o morir». Concédenos acoger al menos tu invitación a llevar la cruz detrás de ti.


Abrasemos nuestros problemas como esa cruz que debemos cargar, aceptemos los problemas, llevemos los problemas con nosotros y no lo veamos como problemas.


ACEPTEMOS LOS PROBLEMAS…


TAN SIMPLE COMO ESO, LOS PROBLEMAS SON UNA BENDICION…


Los problemas es lo mejor que nos puede suceder en la vida, en cada día, en cada momento, démonos cuenta que gracias a ellos mejoramos como personas, nos damos cuenta de nuestros errores, cambiamos nuestra personalidad, nuestro ser, simplemente nos desenvolvemos porque vamos aceptando la vida y la vamos viviendo.
NO HUIMOS DE LA VIDA, LA VIVIMOS, NO HUIMOS DE LOS PROBLEMAS, LOS VIVIMOS!
Entonces que mejor cosa que nos puede suceder a diario que un problema, yo personalmente me siento agradecido en la vida por darme esta gran enseñanza, por demostrarme lo fantástica que es la vida con los problemas que tenemos.
La vida nunca nos dará mas problemas o mas carga de la que podemos llevar, todo es a su justa medida, entonces porque no aceptar todo lo negativo, abrazarlo, quererlo, sentirlo, sufrirlo, comprenderlo y así ya no es un problema si no que es una enseñanza de vida, es vida.


CADA MAÑANA AL SALIR A TRABAJAR, AL SALIR A APRENDER, SEAMOS CONCIENTES Y ACEPTEMOS LOS PROBLEMAS, RECIBAMOSLO COMO LA BENDICION QUE ES.


Te doy las Gracias divina madre por cada problema en mi vida, gracias por darme la oportunidad de vivirlo en esta vida, por darme el placer de aceptar el problema y encerrar ese ego agobiante, que constantemente me ciega la luz que nos brindas cada día.


Espero querido lector que allá reflexionado sobre lo que son los problemas en realidad, que nosotros somos lo que decidimos que es un problema porque y como solucionarlo y que es lo mejor que nos sucede diariamente porque es la oportunidad de aprender algo nuevo y mejorarnos día a día, solo reflexionemos cada situación que se presenta a cada momento y busquemos la vuelta para que ese problema sea resuelto y sea la bendición divina que es, no que nos encierre y cree un dolor en el alma, porque ese dolor lo creamos al decidir que el problema no tiene solución, pues todo tiene solución y la mayor solución es no ver las cosas como problemas si no como bendiciones.


lunes, 6 de octubre de 2008

VIVIR EN EL SILENCIO

Este es un escrito que realice un día espero les guste simplemente me encanta estar en el silencio porque es donde vivo y me cubro de este mundo de apegos y deseos.

Mi vida cambia cada día! mi mente cambia cada momento, en solo segundos pensamos miles de cosas que nos llevan a decisiones, comprensiones y deseos!

Cada minutos vivimos las decisiones que elegimos, planificamos lo que vivimos! pero la pregunta es en realidad vivimos?

Porque vivir no es solo tener un cuerpo, vivir no es solo estar en este plano un día mas, no es solo tener una necesidad! QUE ES VIVIR ENTONCES? ...

....
....
....
....
....
Eso es vivir el silencio dentro de usted! el silencio en su conciencia! tome en cuenta! observe de nuevo lo que es vivir! ...

....
....
....
....
Sentirse lleno! sentirse, sentir el silencio, sentir la esencia divina que hay en usted, que hay en nuestro ser.

Escuchar el silencio, callar y escuchar, oír cada pensamiento, cada onda de vibración en el aire, cada sonido que realiza el cuerpo, escuchar esa orquesta que hay dentro de usted.

Entonces ya se siente y se escucha! ahora observe! observe el silencio, como lo recorre, vea el silencio en su interior y su exterior! véase en el silencio! sienta y escuche lo que observa! deténgase en cada mirada, aprecie el silencio que entrega cada momento, cada objeto, cada ser...

Felicidades usted vivió, por que vivió? porque estuvo lo mas unido con lo divino! lo escucho lo sintió lo observo, simplemente LO VIVIO! y lo comprendió.

Así que siga viviendo, viva cada vez que pueda! Aproveche de darse el placer de ser libre en su interior! de recorrer ese mundo, su mundo, esa vida, su vida!

No se deje llevar por algo que no es vida! por un momento que rompe el silencio! sin darnos cuentas nos dejamos llevar por pensamientos y deseos inconscientes!
Innecesarios que nos van quitando la vida poco a poco!

Nos crean dolor, nos crean sufrimientos, nos crean problemas! y quien nos crea todo eso? nosotros mismo! entonces NOS CREAMOS dolor, sufrimientos y problemas sin necesidad, si vivir es tan simple porque negarnos la vida? controlemos esos pensamientos, deseos, comprendamos, seamos seres de conciencia de razón, seres de vida! y démonos cuenta que este ser que somos quiere vivir, no estar encerrado, no es solo alimentarlo y complacerlo en cosas que poco a poco por no ser conciente lo van destruyendo.

Solo vivamos el silencio! vivamos esa renuncia a lo que llamamos vida! solo viviendo el silencio tocamos eso que anhelamos vivir, como el amor, la felicidad, la conciencia espiritual que esta dentro de nosotros pero que a veces no escuchamos!

Así que lo felicito por hacer silencio y escuchar su conciencia, por reflexionar y por vivir este momento conmigo!

EL EJEMPLO DEL ARBOL :)

La forma de vida que más admiro es el árbol! en su silencio, en su renuncia diaria! el se va desarrollando, se va desenvolviendo poco a poco y así como el vive; en el viven, el da vida a vidas! el escucha, acompaña, produce, el se alimenta de la luz de lo divino! el es silencio! simplemente vive.

Así que seamos un árbol cada día y vivamos, demos vida y seamos un ser de luz! solo vivir con el silencio!

domingo, 5 de octubre de 2008

Grandes Maestros Espirituales


El Linaje de los Maestros de Kriya Yoga
A través de la historia de la creación, las divinas enseñanzas de Kriya Yoga fueron recuperadas y perdidas innumerables veces, en concordancia con los diferentes ciclos de la conciencia humana.

La reincorporación contemporánea del Kriya Yoga empezó en 1861 en la cueva de una aislada montaña al norte de la India, y transmitida desde entonces a través de un linaje de maestros realizados.




Mahavatar Babaji Maharaj


Este Kalpayogi ("Yogui Supremo") es una gran reencarnación de Dios, considerado inmortal. Viaja en el plano astral y proyecta una forma humana a voluntad para aparecerse a unos pocos discípulos altamente realizados. Nuestro Gurudev Baba Hariharananda pasó cerca de once años en silencio, aislado en el Karar ashram en Puri antes de obtener la visión sagrada, darshan, y bendiciones, ashirbad de Babaji. Babaji guía a toda la humanidad desde la distancia y muy raramente se le observa en forma humana. Llegó a Lahiri Mahasaya para reintroducir la antigua ciencia yóguica perdida, y le dio el nombre de “Kriya Yoga” para este periodo. El único discípulo directo de Babaji, reconocido como autentico, es Lahiri Mahasaya.






Shri Shyamacharan Lahiri Mahasaya (1828-1895)



Conocido como un Yogavatar ("Encarnación del Yoga"), Lahiri Mahasaya fue un supervisor, casado con hijos, que trabajaba para el departamento de construcción de la Compañía del Ferrocarril en Varanasi. Un día en 1861, su oficina le envió “por error” (de hecho una transferencia traida por el poder místico del propio Babaji) a las montañas Ranikhet, donde Babaji se le apareció, le inició en el Kriya Yoga, y le dio la misión de diseminarla por el mundo. Eligió a Lahiri Mahasaya en parte para demostrar que los humildes grihastas (miembros del hogar) pueden obtener el nivel más alto de realización y no está confinado sólo a los sannyasins (monjes y hermitaños). De hecho cuando unos años más tarde el gran Swami Trailanga, el errante monje desnudo, escuchó que Lahiri Mahasaya estaba en camino para presentarle sus respetos, inmediatamente saltó de alegría y le abrazó. Después que Lahiri Baba se fue, uno de los discípulos del swami preguntó al santo por qué él, un sannyasin supremo, mostró tanto respeto a un simple padre de familia, Swami Trailanga replicó: “¡Ha alcanzado el estado yóguico mientras permaneció como padre de familia, por el contrario yo tuve que abandonar inclusive hasta mis taparrabos!" Lahiri Baba es concocido hoy día como “El Padre del Kriya Yoga”, ya que inició y guió a miles de devotos mientras permanecía en su familia y su trabajo.


Swami Shriyukteshwar Giri (1855-1936)

Este gran Jñanavatar ("Encarnación del Conocimiento") fui originalmente un hombre de familia llamado Priyanath Karar, renunció al mundo y llegó a ser conocido como Swami Shriyukteshwarji. Era uno de los más avanzados discípulos de Lahiri Mahasaya, y enormemente versado en astronomía, astrología y matemáticas. También obtuvo el estado más alto de realización, nirvikalpa samadhi (estado sin aliento ni pulso). Escribió comentarios del Bhagavad Gita y por mandato del propio Babaji, un libro iluminador exponiendo la similitud entre las enseñanazas hindúes y cristianas (LaCiencia Sagrada). Fundó un ashram en Serampore, en los suburbios de Calcuta, y más tarde el ashram Karar en Puri, en el estado de Orisa, donde inició y guió a miles de discípulos.

Entre los múltiples discípulos directos de Swami Shriyukteshwar están: Paramahamsa Yogananda, Swami Satyananda Giri, Swami Narayan Giri (conocido como Prabhuji), Acharya Motilal Mukherjee, Acharya Bijoy Kumar Chatterjee, y Paramahamsa Hariharananda.




Bhupendranath Sanyal Mahasaya era uno de los discípulos más joven de Lahiri Baba, que recibio la iniciación a la edad de quince años y nombrado como yogacharya a la edad de dieciocho. Como hombre de familia, muy avanzado en la espiritualidad, fundó un ashram llamado Gurudham en Puri, Orissa, y otro llamado Mandar en Bhagalpur, Bihar. Autor de muchos libros, sus escritos son piedras preciosas de espiritualidad. El es mas famoso por su profundo conocimiento del Bhagavad Gita acerca del cual escribió una interpretación metafórica a la luz del Kriya Yoga, en tres volumenes. Paramahamsa Hariharananda recibió de él las iniciaciones en el 4to, 5to y (final) 6to kriya en Puri.
Entre los múltiples discípulos directos de Bhupendranath Sanyal están: Acharya Nikhil Dey, Acharya Sailendranath Mukherjee, Acharya Jwala Prasad Tiwari, Acharya Sunil Kumar Ghosh, y Paramahamsa Hariharananda.




Paramahamsa Yogananda (1893 - 1952)


Paramahamsa Yogananda fue el pionero del Kriya Yoga en el oeste. Conocido inicialmente como Mukunda Lal Gosh, fue entrenado por Swami Shriyukteshwar desde 1909 hasta 1920, antes de recibir el divino mandato de Babaji Maharaj para viajar al oeste y expandir el mensaje del Kriya Yoga alrededor del mundo. Estableció su centro en California y fundó la "Self-Realization Fellowship".Él regresó a su amada India recién en 1935 para reencontrarse con su guru Shriyukteshwarji poco antes de su fallecimiento. Él volvió al oeste en 1936 donde permaneció hasta su mahasamadhi en 1952, compartiendo las enseñanzas del Kriya yoga con millones de gente por todo el mundo, a través de sus conferencias, cursos por correspondencia,libros, e iniciaciones. Su Autobiografía de un Yogui es una de las obras clásicas espirituales más reconocida del mundo.
Entre los múltiples discípulos directos de Paramahamsa Yogananda están:
Swami Atmananda Giri, Swami Vidyananda Giri, Yogacharya J. Lynn (conocido como Rajarshi Janakananda), Sister Faye Wright (conocida como Daya Mata), Roy Eugene Davis, Yogacharya Donald Walters (conocido como Swami Kriyananda), Hna. Gyanamata, Yogacharya Oliver Black, Yogacharya Bob Raymer, y Paramahamsa Hariharananda.
Swami Satyananda Giri (1896-1971)
El joven Manmohán Mazumdar fue un amigo de la infancia de Paramahamsa Yogananda, y fue conocido más tarde como Swami Satyananda. Era altamente educado (B.S. honores en filosofía) y espiritualmente un avanzado monje de Shriyukteshwarji. Fue director de la escuela Ranchi y más tarde fungió como sadhu sabhapati (presidente) del ashram Karar fundado por Shriyukteshwar, y permaneció así hasta que abandonó su forma física en 1971. Estableció una organización llamada Sevayatan (Misión Satsanga) en Jharagram en el Medinipur distrito de Bengala, y cuidó de la mejoría social y espiritual de la población local, especialmente los pobres y los campesinos. Se le recordará siempre como un alma sencilla, noble y amante de la más alta realización. Nombró a Paramahamsa Hariharananda como presidente del ashram Karar después de su muerte.Entre los múltiples discípulos directos de Swami Satyananda están: Swami Dhirananda Giri, Swami Niranjanananda Giri, Swami Jagadananda Giri, Swami Sudhananda Giri y Paramahamsa Hariharananda.





El ultimo del linaje de esta era es el Karunavatar ("Encarnación de la Compasión"). Desde una edad temprana fue llamado a la vida espiritual, mostró un talento intelectual extraordinario. Por ejemplo, a la edad de cuatro años y medio memorizó todos los mantras del Puja, después de haberlos oido de su padre sólo unas cuantas veces. Tomó el voto del celibato a la edad de once. Cuando cumplió los veinticuatro conoció a Shriyukteshwar y fue iniciado en el Kriya Yoga. Tenía el corazón de Buddha, la determinación de Moisés, la compasión de Jesús, la mente penetrante de Shankara… y por encima de todo él fue Hariharananda. El memorizó y comprendió todas las mayores escrituras, incluidos los Vedas, los Upanishads, La Sagrada Biblia, el Korán y el Torah. Paramahamsa Hariharananda fué un yogui singular. Obtuvo el estado yóguico más elevado, sin pulso y sin aliento, también conocido como nirvikalpa samadhi. Fué observado en ese estado por doctores en medicina. Paramahamsa Hariharananda estuvo completamente libre de cualquier dogma religioso o credo sectario. Su perspectiva estuvo reflejada en su planteamiento científico de la enseñanza del Kriya Yoga. Toda su vida estuvo orientada y enfocada en la enseñanza espiritual. Conocerle y recibir su bendición fue una oportunidad apreciada y recordada por mucho tiempo.



Santiago Bovisio




Santiago Bovisio fundó Cafh, un camino de desenvolvimiento spiritual, el 3 de Marzo de 1937 en Buenos Aires, Argentina.Aquéllos que aún están vivos y recuerdan los primeros días de Cafh, expresan un profundo sentido de gratitud y amor por Don Santiago, quien les dio tanto: el amor y la simplicidad de su presencia, sus profundas enseñanzas espirituales, la Mística del Corazón y un método de vida que le permite a uno desenvolver permanentemente un amor, una presencia y una participación cada vez mayor con toda la humanidad.Don Santiago nació en Bérgamo, Italia, el 29 de Septiembre de 1903. Su escolaridad formal fue en Vigevano, una pequeña ciudad en ese entonces, como así también en un monasterio Pasionista en Turín. Posteriormente, Don Santiago participó, como estudiante, en una Orden esotérica en Venecia. Todos los miembros de esa Orden, dijo él más tarde, desaparecieron en la devastación de la Segunda Guerra Mundial.

Sus estudios le dieron una profunda comprensión de la tradición ascético-mística Judeo-Cristiana y a través de ellos percibió la necesidad de una transformación espiritual universal de la conciencia. Luego de su formación, miembros de la Orden le sugirieron que fuera a América para fundar allí una nueva obra espiritual. Llegó a Buenos Aires en Enero de 1926. Tenía solamente 22 años de edad.


Un día, en la década del cuarenta, en un retiro espiritual en el campo, en Argentina, un estudiante le pidió a Santiago Bovisio que explicara la diferencia entre Cafh y otros caminos espirituales. Don Santiago dibujó un círculo con su dedo en el piso de tierra. “Este círculo es el ‘Yo’; todo fuera de él es la totalidad de la realidad”.Luego con el dedo borró el círculo y dijo:“Ésta es la vía hacia la Unión en algunos caminos, tal como el Budismo”.Con el dedo dibujó otro círculo, y comenzó a expandirlo como una espiral, más y más amplio, diciendo:“Ésta es la vía hacia la Unión en Cafh, expandiendo el “Yo”, incluyendo más y más de la realidad hasta que abrazamos el Infinito.”