viernes, 29 de enero de 2010

Libros de Arthur E Powell

Disculpen por el largo tiempo que no subi infromación al blog, estuve estudiando unos libros y me gustaria compartir ciertas imagenes diagramas y conclusiones, que me ayudaron a ver un poco mas este eterno presente, este universo infinito, y gracias por visitar siempre el blog.



Arthur E. Powell era un Teósofo cuyos libros fueron publicados a partir de principios de 1900. Él estudió las principales obras esotéricas de Helena Blavatsky, Charles Webster Leadbeater & Annie Besant.



El tema principal de Powell fue el conocimiento y fue escrito en estos libros y otros textos:

El Cuerpo Mental (1927)
El Cuerpo Causal y el Ego (1928)
El Sistema Solar (1930)
El cuerpo astral y Otros Astral Fenómenos (1926)
El doble etérico (1925)
Humanos Astral Entidades
La maestría de la emoción
Astral de muerte
Clarividencia en espacio y tiempo
Kundalini
La Cuarta Dimensión
Renacimiento
Discipulado
Chakras
El desarrollo de Astral Potencias
El sueño de la vida
Dreams
Auxiliares Invisibles
El Plano Astral
No humanos entidades astrales
Las formas de pensamiento
La magia de la Francmasonería
Espiritismo
El trabajo de una logia de la Sociedad Teosófica

jueves, 3 de septiembre de 2009

La Importancia de Vivir el Silencio



El Silencio es una habilidad difícil de adquirir, en el hombre actual no se halla en el diario de su vida. El hombre habla no solo para comunicarse sino también por una necesidad natural e inconciente de proyectarse hacia afuera.

La palabra no es mas que un agente del alma, la verdadera comunicación anímica es en nuestro interior, con esto notamos que el silencio aparte de ser una habilidad es una vocación y un habito.

El hábito del silencio es detener los movimientos del ser, detener esa tendencia material de la expansión exterior incontrolada, que termina proyectando el alma con palabras, imágenes y movimientos. Solo deteniendo esos impulsos a través del silencio logramos así, no proyectar si no plasmar la esencia divina en el alma.

El habito del silencio cambia las vibraciones internas del ser, y sabemos que las vibraciones afecta a todas las partículas y moléculas del cuerpo, entonces de esta manera se purifica el ser, aquietando los movimientos de la mente y el corazón, conduciendo el alma hacia la conciencia interna, que podemos llamarlo silencio interior.

Al obtener las manifestaciones de las expresiones superficiales y mostrarlas como secundarias, lleva el alma hacia una toma de conciencia, logrando así un desenvolvimiento abierto del ser.



Tenemos entonces que a través del silencio creamos un puente, una dirección con la oración o comunicación interna, logrando así una conciencia del subconsciente que va proyectando un desenvolvimiento espiritual del ser hacia lo divino.

Todo esto gracias, que al callar exteriormente enfocamos las energías en pensamientos y movimientos mas sutiles, así de esta manera obtenemos mayor control y conciencia de uno mismo. Pero al callar internamente, de manera profunda el alma crea una conexión que a través de ese estado relajado logra captar un mayor nivel de energía, de conciencia física y espiritual.

Solo con el hábito del silencio interior se logra crear el control de los pensamientos, que son el origen y el aliento de las actitudes exteriores. Ella es la práctica de la pobreza a través de los sentidos y este solo nace por el anhelo del silencio interior.

Simplemente el silencio es la consecuencia de un modo de vida, de las limitaciones de necesidades, del sacrificio del corazón, del control de la mente, de la practica de la oración.

El sacrifico del corazon es la purificacion del alma, solo cuando el sentimiento aleja del ser un lazo que ata al ser con la que ama, se conoce a los seres y se conoce el sentimiento realmente. El amor se hace asi una fuerza liberadora.

Cuando hacemos del alma un modo de vida, el amor de la naturaleza humana se transforma y se presencia el amor divino.

Recordemos siempre que el silencio interior no lo logramos con ejerccios mentales, ni con fuerza de voluntad, solo surge por la paulatina purificaicon de los deseos, hasta el punto en que el alma es movida por una unica idea, por la fuerza simple de su propia vocacion.

Somos un espejo de lo divino solo reflejamos su luz, al lograr conseguir un canal, aquietando nuestro ser, quitando inquietudes, temores y quereres.

Vibraciones en distintas masas

Observemos los cambios que generan las vibraciones en distintas masas, como formas matematicas, figuras,etc. Tomando en cuenta cuantas cosas nos ocurren a diario con la contaminacion sonica y las distintas vibraciones a la que nos exponemos.













sábado, 13 de diciembre de 2008

El Sentido de la Vida

El Sentido de la Vida
Pregunta: Vivimos, pero no sabemos por qué. Para muchísimos de nosotros, la vida parece no tener sentido alguno. ¿Puede usted decirnos cuál es el sentido y el objeto de nuestro vivir?

KRISHNAMURTI: Bueno, ¿por qué hacéis esa pregunta? ¿Por qué me pedís que os diga cuál es el sentido de la vida, el objeto de la vida? ¿Qué entendemos por vida? ¿Tiene la vida un sentido, un objeto? ¿Acaso el vivir no es en sí su propio objeto, su propio sentido? ¿Por qué queremos más?

¿Cómo estamos tan descontentos de nuestra vida, como ella es tan vacía, tan inarmónica, tan monótona� Hacer la misma cosa una y otra vez-, deseamos algo más, algo que esté más allá de lo que hacemos. Puesto que nuestra vida diaria es tan hueca, tan insípida, tan sin sentido, tan aburrida, tan intolerablemente estúpida, decimos que la vida debe tener un sentido más amplio; y es por eso que formulais esa pregunta.

No hay duda de que un hombre cuya vida es muy rica, un hombre que ve las cosas como son y está contento con lo que tiene, no está confuso; él tiene claridad, y por tanto, no pregunta cuál es el objeto de la vida. Para él, el hecho mismo de vivir es el comienzo y el fin.

Nuestra dificultad, pues, es que siendo vacía nuestra vida, deseamos hallarle un objeto y luchar por él. Tal objeto de la vida puede ser tan sólo idea, sin realidad alguna; y cuando el objeto de la vida es buscado por una mente estúpida, torpe, por un corazón vacío, ese objeto será también vacío.

Nuestro problema, por lo tanto, es cómo hacer nuestra vida rica, no de dinero y todo lo demás, sino interiormente rica, lo cual no es cosa secreta.

Cuando decís que el objeto de la vida es ser feliz, es encontrar a Dios, ese deseo de encontrar a Dios es por cierto una evasión de la vida, y vuestro Dios es simplemente una cosa conocida. Sólo podéis abriros camino hacia un objeto que conocéis; y si construís una escalera hacia eso que llamáis Dios, eso por cierto no es Dios. La realidad sólo puede comprenderse en el vivir, no en la evasión.

Cuando le buscáis un objeto a la vida, en realidad os escapáis y no comprendéis qué es la vida. La vida es relación, acción en la relación; y cuando no comprendo mis relaciones, o cuando la relación es confusa, busco un sentido más completo.

¿Por qué es tan vacía nuestra vida? ¿Por qué somos tan solitarios, tan frustrados? Porque jamás hemos mirado dentro de nosotros mismos y no nos hemos comprendido a nosotros mismos. Nunca admitimos que esta vida es todo lo que conocemos, y que por lo tanto debiera ser comprendida plena y completamente.

Preferimos huir de nosotros mismos, y es por eso que buscamos el objeto de la vida lejos de la vida de relación. Mas si empezamos a comprender la acción, -que es nuestra relación con la gente, con la propiedad, con las creencias e ideas-, entonces hallaremos que la relación trae por sí su propia recompensa.

No tenéis que buscar. Es como buscar el amor. ¿Podéis encontrar el amor buscándolo? El amor no puede ser cultivado. Sólo encontraréis el amor en la vida de relación, no fuera de ella; y es porque no tenemos amor que deseamos que la vida tenga un objeto. Cuando hay amor -que es su propia eternidad-, entonces no hay busca de Dios, porque el amor es Dios.

Es porque nuestra mente está llena de tecnicismos y supersticiosas musitaciones, que nuestra vida es tan vacía; y es por eso que buscamos un objeto más allá de nosotros mismos. Para encontrar el objeto de la vida, debemos pasar por la puerta de nosotros mismos; pero consciente o inconscientemente evitamos enfrentar las cosas como son en sí mismas, y de ese modo deseamos que Dios nos abra una puerta que esta más allá.

Esta pregunta sobre el objeto de la vida, la formula tan sólo aquel que no ama; y el amor sólo puede hallarse en la acción, que es relación.
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“Nadie puede darles la liberación, tienen que encontrarla internamente, pero como yo la he encontrado quiero enseñarles el camino… El que ha alcanzado la liberación ha llegado a ser el Maestro, como yo mismo. Ella depende del poder de cada uno para penetrar dentro de la llama, para convertirse en la llama… Porque, estoy aquí, si me quieren llevar en el corazón, les daré la energía para alcanzarla… La liberación no es para los pocos, para los elegidos, para los selectos.” J.K. Año 1927.